Febrero menos veintidós días
Escribirte otra vez, ir al Correo;
tocar mi lengua sus orillas frías;
llevar la cuenta exacta de los días
que hace que se efectuó nuestro himeneo.
Pensar que hace ya mucho que no veo
tus ojos claros y tus manos mías;
aguardar tu respuesta en las vacías
horas en que en pensarte me recreo.
Robar al sueño la ilusión de verte
y a la vigilia el dulce de soñarte
con temor y esperanza de perderte.
No hallar tu imagen en ninguna parte;
eso es amor, mi bien, y de esta suerte,
vivo y muero tan sólo en aguardarte.
(Salvador Novo, IX)

3 Comentarios:
Fray Cobayo dice:
¿Y dónde quedaron las historias? Siempre las he visto por el rabillo del ojo; furtivas, las cabronas. Siempre con prisa y desgana, corriendo a lo pendejo y sin siquiera detenerse para poder ser completadas. Así se pasan las muy canijas por mi vida, como putas, en la esquina, como golfas, en la cama, como simples reflejos de algo que no pasó y nunca pasará.
Dichoso aquel que tiene una historia para ser contada...
Awwwwwww
Ummm en que se habra inspirado Novo al escribir esas lineas? Novo era gay y muy extraño... habra amado con tanta intensidad?
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