Nihil obstat
Me siento liberado. La burden que arrastraba desde principios de año (¿cuándo pedirás tu cuaderno?) ha terminado. Hoy me siento mejor. A inaugurar la soltería, he dicho.
Escribo pronto, tengo que ir a Gandhi y al FCE de Quevedo. B. H. comprará más libros, y no hay nada mejor para ello que mi credencial de estudiante de la Universidad - aunque me gustes, Zaíd, es la Universidad: ninguna nos llega a los talones todavía... Tengo pendiente mi opinión del concierto del sábado en la Sala Nezahualcóyotl: Gershwin y Bernstein son lo rescatable de Estados Unidos (para quien diga que los gringos no hacen buenas cosas).

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