IHV: in homo, veritas

croon, v.i., v.t. 1. to sing or hum in a soft, soothing voice -n. 2. the act or sound of crooning -n. 3. croon/er, e. g., Manuel aka Medea Tangerine / Medeo Mandarino / Beso insaciable en mudanza a Ceres, on "How to live as a found 21st century crooner" 4. to love an angel with silver wings like I do: a ciegas, en Braille, como quieras

30.11.05

“Siento que te quiero” happens (poderoso deseo que existes a las 16 / a las 9 horas...)

Marcador (corregido)

(Radiante 6, Jodido 0)

Breves

1. El Doctor Botey. Hoy (ayer martes) visité a mi muy querido mecenas y antiguo alumno de computación M. A. Botey E. Botey es médico de profesión, el mejor especialista en alergología y el publirrelacionista más efectivo de las transnacionales farmacéuticas que yo conozca. Catalán de nacimiento, arribó desde chamaco al México cardenista en calidad de refugiado durante la Guerra Civil Española. El obvio exilio forzado representó para los suyos el abandono irrecuperable del capital fijo acumulado en la Madre Patria y de la pérdida de buena parte de sus tenencias financieras: jodidos llegaron, pues. Como fuera, Botey sostuvo a su señora madre y a sus numerosos hermanos como cobrador de cuentas en gratísimas colonias estilo Tepito y La Lagunilla mientras cursaba la carrera de Medicina (en la ahora inimaginable Ciudad con la UNAM en céntrica ubicación). Botey ahora vive en un amplio y bien decorado departamento en Polanco, tiene en su sala cuadros de maestros catalanes del siglo XIX (incluyendo una litografía de colección con el autógrafo a lápiz de Salvador Dalí), una esposa encantadora (grata consecuencia de sus terceras nupcias), dos hijos (amén de una hija ya fallecida) y cinco nietos. El hombre es un pozo de saberes prácticos. El Doctor Botey dispensa gratitud a manos llenas. Es el hombre de los nuncas: nunca está de mal humor, nunca niega un solo favor, nunca se cansa de interesarse en la vida de su interlocutor, trátese de su alabada empleada doméstica, de su codeado Secretario de Salud o de su joven profesor de computación metido a economista (Servilleta). Botey siempre me tiene listo pan de dulce importado de La Balance (cuando peor me va es de Elizondo o El Globo) y una fría Coca Cola de lata para que tome un necesario refrigerio antes de iniciar la clase. Botey no duda en pagarme más de lo estrictamente convenido por la clase que le doy. Botey me ha prestado libros y discos a granel sin exigir fecha o compromiso de devolución alguno. Lo adivino razonada y razonablemente feliz, amado, amantísimo, ilustrado; mejor aún, lo creo mi amigo, y mi alma se regocija en su presencia.

2. I love Polanco from Monday to Friday. Después de lidiar con ciertos problemas por la suscripción renovada de una copia de Norton Antivirus, salí al frío de la Ciudad, arropado en invernal chamarra y en la cálida evocación de una mañana que me hizo feliz (Je te remercie beaucoup, MSN Messenger). Los pasos contra la acera me llevaron a mi oficina sabatina. El Starbucks de Polanco en Horacio estaba a tope: su chilanga clientela oficinista le asegura una inelástica y abundante demanda en la semana laboral. Compré un venti del día que reanimó mis frías carnes y salvé (nada presuroso) la distancia que hay entre el Superama y la discreta y vigiladísima Sinagoga de Horacio y el Conservatorio Nacional de Música o Periférico esquina Masaryk. El paseo me gusta porque suelo subir el subempleado puente de la ciclopista que vuelve la cabeza hacia la Hacienda de los Morales. Para mi consternación presente, disfruté la vista de la zona en estas noches de diciembre. Destaco en particular el heterogéneo conjunto formado por el hórrido corporativo de la Canon y de Comex, el recientemente inaugurado CAD con todo y azotea invadida por osos polares de plástico encerrados en cubos metálicos y la azulísima torre de oficinas de la aseguradora Zurich (“pax in terra”, deja leer una etiqueta de ocho metros). La esquina de Masaryk es el verdadero árbol navideño de la Ciudad de Coatlicue, gorditas de nata a $15 vendidas en carriles centrales de Periférico incluidas. Boquiabierto, reparé en cierta carencia estúpida e imperdonable: dejé mi cámara digital guardada y calientita en su funda chez moi. Tras severa reprimenda (tehuacanazos incluidos) mi antediluviana Cybershot promete entre lágrimas dar cuenta de tan singular y extrañísimo hallazgo para que vuestras mercedes critiquen a gusto su pobre resolución estancada en 3.1 megapíxeles.

3. Mexiko Stadt als Berlin. En alemán sólo tuvimos media clase: la profesora Elena Oustinova nos invitó a la conferencia del Dr. Ulrich (Ulrico, escribe el decididamente independiente corrector ortográfico de Word) Bauer, Lektor del DAAD en Ciudad Universitaria, otrora mi maestro en tercer semestre. Fue delicioso escuchar su germana perorata: en una hora resumió mil doscientos años de historia política y de las diez capitales históricas del país ahora gobernado por la Bundeskanzlerin Angela Merkel. Bauer es magnético y quizá hasta un poco mensajero de DHL: hoy mismo me topé con renovados y muy berlineses asientos en los vagones del metro en la línea naranja. La gente ya se mira de frente: de uno y otro lado se interrogan las diligentes miradas. El Metro siempre será público: no hay otro lugar para compartir tan democráticamente los bostezos y los cansancios que atesoran sus millones de usuarios anuales.

4. Remordimientos que ahora mismo confieso. a) No di aviso a tiempo de la muy recomendable cinta sudcoreana “Cinco días para vengarse” en la Cineteca Nacional. Cuando la vean anunciada, no duden en verla: tiene olor a manga japonés inspirado en nuestros incestuosos y helénicos mitos fundacionales, a saber, Edipo y Electra. b) Ayer una Coca Cola envasada en botella de plástico atravesó rauda y cruelmente mi disminuido corazón ambientalista. Engullidas las aguas negras del capitalismo yanqui (qué ricas son), queda su despreciable cadáver, despojo de seguro terminará de degradarse doscientos años después. No me propongo dejar de consumir productos chatarra (es imposible: la Coca Cola y el café son bienes de primerísimo necesidad): reconozco no obstante que es ingente deber ciudadano hacer algo en un país que recicla poco y mal. Me pronuncio entonces por la instauración de impuestos ecológicos: puede que aborde el tema en un ensayo que deberé entregar el 15 de diciembre.

5. Faltan dos. Esta noche entré y salí de casa con sólo cinco minutos de diferencia: mi tía habría de inyectarme calmadamente la séptima ampolleta del austríaco Benzetacil. No recurrí a mi insuficiente conocimiento de Buda, la iluminación y la mente: bastó regodearme con la microscópica y muy servicial imagen de la linfática policía judicial expulsando de mi muy mejorado tracto respiratorio superior a los estreptococos invasores del Frente Popular Francisco Villa y anexas... La penicilina ya no duele tanto: mi nalga izquierda se ha acostumbrado a la visitas conyugales de su codependiente la aguja cada veintiún días. Ahí la llevo... y justo a tiempo. Respiro.

Baby across the ocean

Botey devino esta noche inesperado benefactor fílmico y prestóme cinco películas dignas de los clásicos de TNT: River of no Return, Poirot en el Golf, Freud o Pasiones Secretas, Miss Marple: se anuncia un asesinato y Charlie Chan en Montecarlo.
Watching these movies while we both lie in a coach covered by a warm blanket, eating pop corn while we kindly embrace each other… such is your/my idea of a perfect January afternoon.
There should be a way to honor this commitment.


- Your lucky crooner without a pet name.

5 Comentarios:

A la/s miércoles, noviembre 30, 2005 12:52:00 a.m., Anonymous Anónimo dijo...

perdon...la cita endiablada es el martes 7 de diciembre a las 11 am...

 
A la/s miércoles, noviembre 30, 2005 10:51:00 a.m., Anonymous Anónimo dijo...

Brevísimas:

- fue absoluta ("definitoria" goleada
- Dr. Botey seems really nice. Good thing on Cárdenas, este año le rindieron homenaje a su familia por haber acogido a tantos refugiados, sobretodo a niños. Y mira ahora la historia...
- la tarde también me hizo feliz. No rematé con un buen café, though.
- fascinante, como siempre... apoyo lo del impuesto ecológico.
- (muy)Buenos títulos!! prepararé nuestro propio programa... i'll figure out a way.

 
A la/s miércoles, noviembre 30, 2005 1:44:00 p.m., Anonymous Anónimo dijo...

veamos y observemos.

la vida que llevas es totalmente pkm, qué mas le puedes pedir.

(bueno, siempre se quiere más, si no, pues qué conformista)

y muy chidas sus pláticas a las que asiste, y la movie, la buscaré por la red

saludos endiablados

y la cita es el miércoles 7, no martes 7

 
A la/s miércoles, noviembre 30, 2005 3:51:00 p.m., Anonymous Anónimo dijo...

a mi siempe me pagan MENOS de lo estrictamente necesario (beautiful people!)

 
A la/s miércoles, noviembre 30, 2005 6:19:00 p.m., Blogger M dijo...

La Virgen Suicida: ¿Es martes o miércoles? me no entender a word... Exijo iluminación divina now!

Eduardo Irabien: Dearest BATO, here are your brief answers...
- Dices bien. Absoluta. Definitoria. Concluyente. Un inexcusable y mecanográfico error produjo el 1 en lugar del 6.
- Dr. Botey is indeed nice. Si fuera pequeño, diría que de grande quiero ser como él...
- El café me lo tomé a tu salud y en tu recuerdo. Iremos a ese Starbucks y a saludar a los osos polares.
- No sé como anda España en esas cuestiones ambientales... Alemania está a la vanguardia: tres euros con cincuenta centavos la botella de Pepsi en el ICE de Berlín a Amsterdam.
- ¿Ya las has visto todas? I trust in your magic, mighty wizard.

Diablo enlatado: ¿Usted cree? Y yo que la noto tan grisácea y amorfa. Pero creo que este bimestre hay inflexión en la curva. Encuentre la peli, se deja ver. El miércoles 7, entonces.

Kike: Márquez me adeuda TODOS mis sueldos... No he recuperado ningún costo inicial: ya los doy por hundidos. En fin, que uno está ahí por los rendimientos intelectuales: el bolsillo siempre puede esperar.

 

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