IHV: in homo, veritas

croon, v.i., v.t. 1. to sing or hum in a soft, soothing voice -n. 2. the act or sound of crooning -n. 3. croon/er, e. g., Manuel aka Medea Tangerine / Medeo Mandarino / Beso insaciable en mudanza a Ceres, on "How to live as a found 21st century crooner" 4. to love an angel with silver wings like I do: a ciegas, en Braille, como quieras

12.11.05

Y me adivino perdedor en un juego que no se jugar...

Se agotaron las economías de escala: autodenuesto público

Escribo al dudoso abrigo del trago hecho a base de vino blanco. Ya
mismo lo apuro, con cargo a la obnubilación mental producto de los
desvaríos habituales.

Es difícil pensar fluida y voluntariamente cuando alguna idea
recurrente se apodera de la conciencia. La idea no es otra más que la
conveniencia de un cortejo de inicios accidentados, cuya continuación
adivino interesante en Ciudad Universitaria de lunes a jueves (14 a 16
h) y depresiva los largos fines de semana (The proud and prancing pony
approaches, cries out my name and dances while Gandalf sings: "Thou
shall not commit hara kiri when chasing a hobbit, for hobbits are
among the most mysterious and satisfying creatures on Middle Earth").
En respuesta a mi querido Eduardo Irabien y para el mayor de los
colmos, no cedo: busco pareja para entablar dicharachera,
enriquecedora y cómoda monogamia de largo plazo, sin exclusión
privatizadora de afortunados encontronazos de carne con espíritus
igual de atormentados que el mío. Añado nada más que sigo jugando en
el casino inaugurado en septiembre 20 (véase todos los posts supra
para mayores referencias): no cederé hasta que me digan "ábrete (no
quiero nada contigo)" o tenga novio y confirme lo que todos los
sabedores de la situación y de la persona afirman y yo me resisto a
aceptar: te está dando entrada, es tímido y vanidoso, es un coqueto,
es un enigma, no ha cerrado la puerta todavía, te dijo sólo que salía
con alguien y no que era su novio, tienes que seguir, tienes que
buscarlo, tienes que dejarte encontrar, espérate un rato, te dijo que
habías visto cosas que nadie más había visto, que eres muy tierno, no
ahogues lo que todavía sientes, vale la pena, tienes que hacerlo, por
ti, nada más por ti.

La situación se torna particularmente caótica cuando se es estudiante
de un quinto semestre de economía que agoniza en una Facultad
heterodoxa y de aspiraciones enciclopedistas: todas las materias
reclaman simultáneamente la cuota más alta de atención y cuidado (el
tipo de interés es siempre el más elevado del mercado). Súmense
algunas desventajas iniciales y marginales que corresponden a la parte
decreciente de la curva de utilidad contra cantidad consumida y se
tiene el cóctel más monocorde y raro del Paseo de las Facultades: no
destino la mayor parte de mi tiempo a estudiar 24 h/7 d, trabajo con
dos investigadores -Dussel Peters en Posgrado FE/UNAM y Márquez Colín
en el Colmex- y hago freelance como profesor particular de computación
para adultos en plenitud y como redactor de capítulos de tesis de
doctorado para el sector privado -entiéndase, Javier Vega Camargo y
mis principios vendidos por doce mil pesos-, insisto en hacer tareas y
ensayos de calidad que disminuyen mis horas efectivas de sueño, voy al
alemán a preparar un examen de certificación cuya conveniencia está en
duda desde que Alemania ya no es mi primera opción para el posgrado,
me siento mercancía con valor que tiende a cero, y me trauma saberme
solo en un mundo tan mierda como el que tocó (en verdadera desgracia
divina) vivir.

Y es que yo no la jodo: no sólo [me] basta ser queer en el México del
siglo XXI (tarea de por sí harto difícil). En buen tiempo y forma soy
además workaholic aceptado; nervioso virgo con problemas digestivos y
ascendente en libra con energía sexual sin procesar; neurótico,
compulsivo y obsesivo; racionalizador emocional; germanófilo y
pequeñoburgués de aspiraciones galicistas; chico de cerveza y de
martinis Cosmopolitan; proustiano, novísimo, flaubertiano y
neoinstitucionalista por elección; chilango psicoanalizado y aceptado;
romántico irremediable e irredento; de verbo con ingenio momentáneo y
con poca seguridad en mi atractivo físico; liberal urbano y moderado,
de acción afirmativa; terco y obstinado con honor; miope y
astigmático; decimonónico y posmoderno; partidario del mercado tanto
como del Estado; contrarrevolucionario y socialdemócrata; lento y
tranquilo; de ánimo fiestero electrónico; intelectualoide, cultisureño
y Condechi a discreción.

Entiendo que si persevero en esta ruta autodestructiva, ampliadora de
mi nivel adquisitivo y formadora intensiva de capital humano, es
porque maximiza mi utilidad dadas las restricciones básicas en la
disponibilidad de recursos en mi vida, a saber, tiempo y espacio de
manera principal, amor de manera secundaria. Si sigo en el
conocimiento del otro (del conocido y desconocido objeto de mi afecto)
es por la posibilidad no descartada de mejorar mi situación corriente.

(Lugar común: elegir es renunciar)

Lo peor es que, pese a todo, estoy más que dispuesto a darle tiempo a
alguien. Y eso no se ve, por más que intento.
Estoy dispuesto a cambiar las cosas el próximo semestre. No tantos
maestros buenos: sólo los que resulten imprescindibles en función de
los objetivos de largo plazo. Habrá que elegir entre Minian,
Perrotini, Levy, Gómez Ibarra, Fujii, Catalán, Gazol, clases optativas
con Dussel y Trápaga en el Posgrado. Más deporte, a saber, natación y
bádminton. No más freelance. Todo el tiempo excedente para ir al cine
y leer más y mejor. Terminaré los libros que he empezado y dejado a la
mitad. Leer más autores rusos. Escribir dos, tres papers. Tener novio.
Darle su lugar a las cosas. Visitar más a mis abuelos.
Eso elijo. Eso elegiré.

La vida como trade-off permanente, o el sistema de precios relativos
no es [ley] neta en mercados imperfectos como los de la mercancía amor

En la interpretación de mi tierra ignota, la vida amorosa, supongo una
de tantas economías básicas cuya asignación y bienestar mejora gracias
a las transacciones libres y voluntarias -cajas de Edgeworth, dos
agentes, sin asimetrías y con información perfecta-: todos pueden
mejorar su bienestar avanzando sobre la curva de contratación
determinada por las intersecciones óptimas de las curvas de
indiferencia de cada par de agentes económicos.
¿Qué ocurre cuando eliminamos las simetrías en la información y ésta
es imperfecta e incompleta?
Todo el modelito (el teatro y la arena de nuestras gladiadoras
existencias) cae por el peso abrumador de tanta lógica inexorable e
incuestionable enfrentada inútilmente con una realidad caótica.

¿De qué fregados sirve como sería el mundo si todos fueran agentes
económicos soberanos, iguales, perfectamente informados, racionales,
tomadores de precios y maximizadores de utilidad, si a fin de cuentas
la vida económica y economizante se caracteriza por todo lo contrario?
Creo haber hallado la respuesta a la pregunta que planteara en
múltiples ocasiones Deirdre McCloskey (economics is nowadays nothing
more but a boys' game in a sandbox). El homo oeconomicus es regular y
pronosticable. Los economistas callan, se sonrojan y se rinden ante
él, porque lo adivinan gris, atractivo, predecible y modelable. La
economía convencional tendrá el honroso (y horroroso) lugar de ser
antecedente y microfundamento de la psicohistoria: es el quid del
discurso controlador que habrá de imponerse en el fin de los tiempos.
El mérito de la microeconomía moderna consiste en la certidumbre que
mana de ella para los pobres economistas que internalizan sus
argumentos en cuanta discusión participan.

Me pregunto e indago: ¿en qué medida las demás disciplinas sociales
hacen del hombre argamasa que se deja hacer en manos de pareja maya
dadora de vida? ¿Es que bastan los modelos matemáticos, estadísticos y
econométricos para que los economistas, los sociólogos, los
antropólogos y los psicólogos (los principales profesionales dedicados
a entender el comportamiento humano en masa y en ejemplares
individuales) a sortear los grandes obstáculos de su discurso?

La gran masturbación económica viene de la mano de la niña de mis
ojos, la preferencia revelada. La preferencia revelada es hija de Paul
Samuelson, que formuló tal teoría en 1938 para deshacerse de cualquier
rastro de la utilidad ordinal para explicar las decisiones de consumo
de los individuos. De las preferencias reveladas puede explicarse la
naturaleza de la conducta racional de los individuos en situaciones de
elección restringida. Samuelson mostró que de las observaciones de la
conducta racional en situaciones de elección se podría, en principio,
deducir el orden del selección. La preferencia revelada es una vía de
escape a la teoría de la utilidad (ordinal o cardinal), una base
empírica para formular la misma teoría de la utilidad, una reexpresión
lógica y equivalente en todo de la teoría de la utilidad. Básicamente
consiste en pensar que si una persona se enfrenta a una restricción
presupuestaria (definida como su ingreso disponible), y ha elegido y
consumido la canasta (la combinación de dos bienes que generan la
misma utilidad) A en lugar de la cesta B, revela que prefiere la
combinación A a la B. Las elecciones de los individuos pueden así
utilizarse para averiguar sus preferencias cuando varían los precios
de los bienes y el ingreso disponible. Cuando una persona elige la
canasta A cuando podría comprar la B, sabemos que prefiere la A a la
B.

La preferencia revelada (la acción objetiva y realizada de los
individuos, de consecuencias tangibles, dolorosas o placenteras, como
vengan) es quizá la herramienta económica que proporciona la mayor
dosis de objetividad a mi vida. Extrapólense sus resultados y
adáptense a cualquier ramo de la vida: si alguien enfrenta ciertas
restricciones de tiempo para los devaneos amorosos, y ese mismo
alguien no me busca y no quiere conocerme, es porque prefiere a otro.
Todos nos vemos en serios aprietos tratando de explicar el por qué de
las preferencias reveladas de nuestros congéneros y congéneres. La
preferencia revelada y el orden de las preferencias que delata brindan
certidumbre en un mundo atroz. Esto hace de mi mente y la de mis
colegas fanática del pesimismo, y hace de nosotros jugadores poco
afectos al riesgo emocional inherente a las relaciones humanas.
Y sin embargo, heme aquí, esperando conocer a alguien hasta las
vacaciones intersemestrales... Hasta que ese alguien no tenga más
excusas. Hasta que superemos la natural timidez. Hasta que la verdad
termine por delatarle y me diga, urgido por las circunstancias: "No
quiero contigo".

A lisonjeras sorderas inexplicables, atractivo...

¿Cómo hacerte entender que por ti mi vida tendría más tiempo?
¿Cómo decirte de otro modo que conocerte quiero?

(Cae el sol en las Islas, mi pequeño:
acaricia tu cabello alborotado
como ropa mojada puesta a secar un día de verano.
Es mínimo menester ciudadano informarte:
cuidado,
Helios te envidia
y dejará más rojo el cuello que tanto adoro)

Pregunta sin respuesta momentánea
(A quien ya saben)

¿Será
que algún día
se me hará
(por fin)
conocerte?

Doméstico y bucólico

Te tardas demasiado en llegar, Amor
Y no sé, pero desespero de tan sólo hacerte
Cogiendo con alguien en viernes por la noche en la salida a Cuernavaca
Tomando café en Potsdamer Platz
Renqueando en alguna rúa perdida de Buenos Aires
Suspirando entre el humo de cigarro en Coyoacán.

Te supongo triste e intranquilo:
A la deriva,
En espera
del tiempo que nos ha de encontrar.

Te has asomado en los rostros que me han fascinado.
Todos ilusionan, embelesan
y atontan: hombres que atormentan,
que hieren y que duelen.
¿Por qué no soy de ellos?

La vida poco me consuela:
adivina mi ansiedad,
difiere mi ira.
¿Es que acaso falta más todavía?

Tengo 21 años y
ningún hombre rescatable en mi haber.

Sea. Es posible que me quede solo.
Eterno príncipe consorte,
rey sin corona,
sin reina ni heredero.
bufón sin corte,
momia sin embalsamar.

México es un país extraño.
chico sin novio, aún más.

¿Qué hago? ¡Demonios!
Tan sólo quiero hacerte la cena
abrazarte
besarte
quitarte la ropa
recorrer tu cuerpo
palparlo
ponderarlo en mis manos
hablarte de amor en todas mis lenguas
besarte sin prisas
aprisionarte en mis brazos
dejarte hacer
hacerte el amor
abrazarte otra vez
arrullarte
dormirte
cobijarte cuando la noche caiga
admirarte en silencio y con la luna de testigo
velar tu sueño
hacerte café
llevarte al campo
amarte a la luz del sol que cae celoso sobre nuestros rosotros
sobre tu cuello,
sobre el cabello que (azabache inesperado) cae a raudales sobre tu frente
arrebatarte al viento que quiere llevarte lejos
que eriza el vello de tu pecho protector y de tus brazos fuertes
empezar la vida
olvidarlo todo
diluirnos juntos

Los filósofos en mi tocador: Madonna e Interpol

Es todo Turn on the Bright Lights (Interpol) lo que adjetiva como sinfonía de
Mahler la situación que atraviesa mi ánima. El único disco original de
Madonna que se haya en mis existencias (el nunca bien ponderado Music)
es todo un manual de comportamiento para sodomitas: I deserve it,
Don't tell me y What it feels like for a girl son ley de vida. Madonna
me raspa la garganta como los tantos falos Camel que empeño en poner
entre mis labios todos los viernes...

L. Domínguez: " y la ayudantía me comprará silencios, y meteré un
proyecto PAPIIT más con F. B."....

El viernes fui con Javi, Brenda y Guadalupe al Edificio C de la
Facultad (el que está al lado del CEPE) a visitar a Orlando e intentar
de manera infructuosa el cambio del examen de "Introducción a la
Econometría" de lunes a miércoles.
(Sospecho que Orlando también es entendido en el pecado de Sodoma.
Nótese, es tan sólo una sospecha).
Cuando salíamos del área de cubículos recién remodelada, nos topamos
con la extraña cercanía de los rostros de Lilia D. (nuestra mala
profesora de Economía Industrial) y de Flor B.: embelesadas como
estaban de admirar las pocas arrugas de sus rostros, no dieron cuenta
de nuestra presencia. Primero las vieron Javier y Brenda. Luego
pasamos Guadalupe y yo. Me atreví a saludar a la profesora, que, dos
microsegundos más tarde, reaccionó y dejó de ver a su colega, para
despedirse con un "Hasta luego", entre contrito y apenado.
Nunca la impertinencia podría traerme tantos beneficios: Lilia me
ofreció el miércoles ser ayudante de profesor a mi tierno quinto
semestre. Doy la razón a Asuad (él explicando las regiones; yo, las
glorias académicas): los beneficios del desarrollo tienden a
concentrarse y a no externalizarse...

A mis estreptococos: Gide y la tuberculosis de Michel como brega personalísima

En répondant aussi a Monsieur Irabien : mi enfermedad va bien y de
buenas. Parece que los estreptococos hacen mutis y se largan con sus
carpas, terraplenes y mantas de protesta del Zócalo de mi paladar. El
Benzetacil parece surtir efecto. No me alegro por completo: el enemigo
aún puede regresar, cual inesperado o inventado terrorista de
Al-Quaeda, cual rebelión de los miserables quema-autos de cocos
rapados y cuerpos tunecinos en el suburbio parisino de La Courneuve
Aubervilliers que yo sólo vi de lejos, montado y enojado como estaba
en el RER que me llevó al Aéroport Charles de Gaulle. So far, so good.
Ya no tengo problemas: puedo besar si así lo deseo. Enhorabuena,
porque yo nunca aprendí a besar a un hombre (que conste: pocos son los
homosexuales que no se hayan dado de ósculos con el sexo bello).

Música para sexualidades emergentes 1

¡Sodomitas del mundo, uníos y salid en tropel a su tienda Mixup de las
Lomas más cercana! Achetez le disque "Hotel Costes. Best of... By
Stéphane Pompugnac"!. Porque, parafraseo a Pink Martini y digo: Il
faut que votre chambre a la forme d'un étage, il faut que le soleil
passe sa sombre par la fenêtre, il faut bien que vous ne veulent pas
travailler, que vous ne veulent pas déjeuner, que vous veulent
seulement d'oublier, et puis, vous fumez…

Hamlet en el auditorio Arq. Carlos Lazo (Facultad de Arquitectura, UNAM)

¿Quién se apunta? Le dije a Javi y a Magali, espero me hagan caso y
vayamos pronto (módicos cincuenta pesitos para estudiantes con
credencial de la UNAM, el 20 no hay función). Tengo que leer a Harold
Bloom y su muy mentado ensayo sobre Shakespeare y su función como
creador de los personajes modernos ("Y antes de Shakespeare había
arquetipos, y vio Dios que aquello era malo y no iba a dar para
más...").

México como Berlín: Mahnkopf y Altvater en visitant la Faculté

Esta semana gozamos en la Facultad de la agradable presencia de dos
grandes economistas alemanes: Elmar Altvater y Birgit Mahnkopf, los
verdaderos mentores del Dr. Dussel Peters. Pronto publicaré la
referencia obligada para consultar los artículos que sirvieron de ejes
rectores de las conferencias ofrecidas de 17 a 19.30 h en la sala
Octavio Gudiño Aguilar de la Facultad de Economía. Y el cielo de
México fue esta semana desde las 7 de la mañana blanco nublado de
diáfana belleza. Berlín se hermana con México, y no merced a la
amistad del Peje con Klaus Wowereit.

I Pod, más ropa o Dell

Someto a la consideración de mis lectores la decisión de consumo del
presente semestre. Me compro un I Pod de 300 USD, más ropa (otro saco,
dos camisas de vestir y una chemise Lacoste y zapatos) o sigo
ahorrando para mi Dell Inspiron. La decisión tiene que ser tomada
antes del martes de esta semana en este altar de gracias infinitas, de
culto declarado a la Virgen Suicida, a la Señora de las Áspides y a
Coatlicue, mi gran señora.

Afortunada (?) coincidencia

Por primera vez algo en común entre la mayoría de los so-called doce
hombres más sexys de México según la revista Quién. En sempiterna
lucha contra los boxers, el archienemigo número 1, los briefs llevan
este año las de ganar, porque dejan todo en su lugar, en donde todo
debe estar (el resorte aprieta). Qué alegría: Santiago Creel Jr. opina
lo mismo que moi, y en nada tiene que ver que su padre sea la figura
política más risible del sexenio. No podré dormir del alivio que
experimenta mi mórbido interés hoy satisfecho en el Sanborns de
Barranca.

Agenda (No me gustan tanto las fiestas) o de Manuel, mito y leyenda

"Manuel bebe. Bebe mucho. Bebe sin parar. Bebe y no se pone pedo". Las
anteriores cuatro oraciones fueron mecanografiadas con el patrocinio
de risa loca de algún dispensable compañero de generación extraviado
mentalmente. Últimamente se han inventado y dicho muchas cosas de mí
en la Facultad. No me preocupa: nada es cierto. Es comprensible: en la
Uni sólo me he topado gente que se regodea en el chisme ajeno. Viven
de los residuos que unos pocos más vamos dejando en el camino. Sea. Si
supiera que si me invitan a fiestas en la Uni tengo que conocer mínimo
a cuatro personas para encontrarlas interesantes y divertidas. Jamás
me mezclaría con los hórridos ejemplares que se reúnen en cuanta hora
libre (y hora de clase) tienen disponible en la entrada de la Facultad
que da hacia el Circuito Escolar, conocida mejor como el establo. Me
gustaría ser hombre gris de Momo, de Michael Ende, y comprarles tanto
tiempo excedente que tienen y destinan a la socialización wannabe. Y
no caigo en la tentación de decir tanta juventud perdida. Mejor: qué
hueva da tratar con tanto bien homogéneo...

5 Comentarios:

A la/s sábado, noviembre 12, 2005 10:04:00 p.m., Anonymous Anónimo dijo...

Si usted y yo coincidieramos geográficamente, no lo dude que solicitaría una cita con vos para escucharlo parlar en francés y alemán numerosos pasajes de sus numerosos libros que aunque leyera en español, no entendería... mientras nos delectamos con aquel elixir de arábigos orígenes que la franquicia de Seattle cuyo ideograma se basa en mitológica criatura marina y cuyo nombre cita a curioso personaje de cuento ballenero, se ha encargado de empacar y proyectar a nivel internacional, no como bebida tal, sino como bien de consumo con un alto nivel de status social... posteriormente le pediría, ya en compañía de un alimento algo más sustancioso y de más sencilla elaboración (debido a situaciones microeconómicas compartidas, y al desfalque producido por la sirena cafeínica de nombre literario), que me platicara sobre ese fascinante (y sin sarcasmo) tema de la economía, al cual he tenido breves pero interesantes acercamientos (yo medio leí aquel libro sobre la historia económica de México... aunque no profundice mucho el tema)... quizá despues de saciar los instintos alimenticios y la económica curiosidad, podría descender al relato de más prosaicas anécdotas de indole menos elevada... y quizá si mi banalidad existencial, trivialidad temática recurrente, personalidad wannabe, y pseudointelectualismo infundamentado frecuentemente irritable, no ha mermado su interés y diversión después de tan productiva tarde... podríamos cerrar el día con un salvaje, lúdico y comprometedor intercambio de caricias y fluidos de índole venéreo, donde le cobremos a la Doña Vida la demora de aquellas viandas de carnes frías humanas que se suponen destinadas a saciar nuestras necesidades eroticoemocionales... allnightlong... mientras intercambiamos puntos de vista sobre nuestros mórbidos gustos de complejas descripciones de nuestras fragmentadas personalidades...

Pero claro, ello en caso de darse una coincidencia geográfica...

 
A la/s lunes, noviembre 14, 2005 4:15:00 a.m., Anonymous Anónimo dijo...

¿¿¿Estás en quinto semestre???? Tienes 20 años??
Jo, me siento intimidado ^_^ pero a la vez honrado de "conocer" al próximo Finn Kydland o al Edward Prescott mexicano... ¿David Ricardo de qué nacionalidad es, sabes?
Ahora cuál es tu primera opción para el doctorado? USA?

Estoy totalmente impresionado, a tu edad no tenía la mitad de las pretensiones intelectuales que tienes, ni conocía a nadie que las tuviera...
te confiaría ciegamente uno de los capítulos de mi tesis pero parece que no te agradó la experiencia...

Bueno, ahora siento que mi blog -y mi vida- es una completa banalidad jajaja pues sigue así mi cuate, estás "cañonsísimo"...

 
A la/s lunes, noviembre 14, 2005 4:59:00 a.m., Anonymous Anónimo dijo...

y apoyo el cambio para el próximo semestre siempre y cuando te asegures que ese tiempo libre no se vaya a la basura.
Creo que no te será difícil encontrar un buen balance.
EL plan suena bien, realista, nada de propósitos de año nuevo sino atacando a las necesidades detectadas.
Suerte

 
A la/s lunes, noviembre 14, 2005 5:06:00 a.m., Anonymous Anónimo dijo...

sigh.. y van tres posts, qué intenso jajaja, lo siento pero tengo que leer por partes porque todo el tiempo soy interrumpido.
Ahora quiero hablar de una banalidad aunque me desprecio por hacerlo en tu blog... voto x el ipod y el saco... aunque no sé, si ya tienes ordenador en casa o en tus múltiples oficinas tienes acceso a uno, parece que un super potente Inspiron puede esperar un poco más.
Ahí nos cuentas
-también podrías gastarlo en un viaje redondo al estado hermano de Veracrú.- ^_^

 
A la/s lunes, noviembre 14, 2005 7:36:00 p.m., Blogger M dijo...

Kike: Ya vas. ¿Cuándo hacemos patria chica?
(Es usted adorable)

Eduardo: Hombre, gracias por los cumplidos... [Sonrojo]. Estoy en quinto semestre. Tengo 21 años. Omite las comillas: siento que en realidad nos conocemos. Te siento aquí. David Ricardo: de ascendencia judía, muy British nos salió el antecedente directo del buen viejo de barba larga (Marx!). La primera opción para el doctorado: no hay todavía, diversifico la cartera puliendo mi alemán por si a Dussel le sale algún lindo detalle... aunque Márquez podría abrir las mejores puertas en Cambridge, Massachussets. Sé que terminaré haciendo algo en Estados Unidos... pero Berlín llama, la carne es débil. Las pretensiones intelectuales las veo más como ambiciones producto de la ausencia de pareja... Te pones a pensar en el largo plazo tan pronto tienes ocio por veintiún años... ¿Capítulos de tesis? Me encantan: el problema es encontrar el tiempo para redactar en la lengua del bardo inmortal. Gracias a Vega encontré que me gusta el estudio de la privatización como fenómeno teórico y problema práctico... Las pruebas empíricas al respecto desilusionan... Me gustaría ahondar en esas cosas... Tu blog es cero banal: escribo así, banal, para que no pierdas de vista mi ethos en este discurso. ¡"Cañonsísimo"! Creo que esa palabra me asusta a los novios. Apenas hoy Diego me preguntó el promedio y puso cara de espanto cuando mi boca se tardó en pronunciar nueve noventa y dos cinco. El cambio para el siguiente semestre: decidido. Cosa de balancear y encontrar nuevos equilibrios: sin arrumacos sentimentales la planeación se facilita (snif, snif). El problema es el realismo. Ya me lo hubo dicho alguna vez cierto psicoanalista de San Ángel: "racionalizas todo al exceso". El IPod me convence cada día, mañana veré que pasa; los sacos parecen gustarme cada día más. La Dell Inspiron bien puede esperar: igual y mi padre compra una, y no será tarea difícil escamotéarsela en plan de emergencia nacional DN III. Además, un viajecito a cierto Wicked Little Town no estaría nada mal... en visitant a Dieguito Bériot à Madrid. Y del viajecito a Veracruz: pues, creo que aún hay historia que contar... Te envío un abrazo desde la Ciudad que ya te espera...
Manuel

 

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