...Y es que el verdadero pecado de Sodoma no fue la sodomía, fue la soberbia...
Una salida inesperada. Ayer en la tarde vi a mi dulce Prometeo.
Compartimos Banamex, charla, café, martinis y Condesa. Todo tranquilo,
si bien los dos tristes.
(No está aquí. Me resigno a ello.)
Un régimen naturista antidepresivo adicional. Con receta saludada por
mi querida amiga Susana Z.: Remotiv, cápsulas de Hipericum perforatum,
Hierba de San Juan comprimida en Suiza, pues.
(No está aquí. Me espera tomando capuccino en el Balzac Coffee de
Potsdamer Platz.)
Una buena noticia, al menos: mi paladar sana. Los estreptococos parecen ceder.
(No está aquí. Me espera tiritando de frío en algún dorm de ladrillos
en Nueva Inglaterra)
Una visita más al Mixup. Y con la aguardentosa voz de Jamie Cullum en
Catching Tales termino de darme en la madre.
(No está aquí. Me resigno a ello.)
Rumiando la desesperanza, conteniendo el aliento, enfriando el cuerpo
sin remedio.
(No está aquí. Ruego porque aún me espere.)

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