IHV: in homo, veritas

croon, v.i., v.t. 1. to sing or hum in a soft, soothing voice -n. 2. the act or sound of crooning -n. 3. croon/er, e. g., Manuel aka Medea Tangerine / Medeo Mandarino / Beso insaciable en mudanza a Ceres, on "How to live as a found 21st century crooner" 4. to love an angel with silver wings like I do: a ciegas, en Braille, como quieras

25.11.04

Seis noticias desde el sur del Valle de Anáhuac

Oh Thou that tellest good tidings to Zion

1. La noche del martes fui al Palacio de Bellas Artes a escuchar la estupenda interpretación de la Orquesta Sinfónica Nacional y el Coro del Carnegie Hall del oratorio “Messiah”, de George Frideric Handel, en la siempre deliciosa compañía de mi amiga Susana Zeiher. Tras reconocer que no hay defensa posible de la mediocridad generalizada en la vida cotidiana en México (ni la urbe ni la Universidad Nacional se salvan), mucho menos de aquellos “mexicanos” que alucinan escuchar la lengua inglesa en este país (se rebuzna español), decidimos gozosos disfrutar de un espectáculo que reunió al buen connaisseur de la obra del gran compositor alemán con la señora de bolsa Louis Vuitton, ignorante del motivo más secreto (fascinante placer oculto) del ágape filarmónico a celebrarse; al padre metrosexual liberado, de recientes treinta años y primer divorcio debidamente cumplidos llevando al niño de cinco años a su primer concierto (por escasos diez minutos) con los directores y ejecutivos siempre cortos de tiempo (y de espíritu alguno, como se puede deducir de su reticencia a apagar los teléfonos celulares) de American Express, el British Council, Aeroméxico, Continental, Delta, y otras firmas... Motivo de deseo fue para mí la presencia de un agradable y esbelto joven en sus veintisiete años, sentado en la primera fila de nuestra incómoda sección, en compañía de su padre (alejado, concentrado en la música, extasiado en la afable espera satisfecha que ante sus oídos desplegaba la voz de Svetlana Serdar, la mezzosoprano qui a été magnifique...) y su madre (tajante, pudiente, pudenda y pudorosa). Madre que no dudó ni por un momento en acariciar la delgada espalda de su hijo en el aria XLI para bajo, espalda alguna vez recorrida por lenguas masculinas seguramente ansiosas de apurar el placer en noches combativas, noches de las que dieron fe ante mí (fedatario inesperado del asunto) los ojos del muchacho de cabellera rubia quemada y ojos pequeños y brillantes, de barba levemente marcada y hombría a punto de derrumbarse y terminar en escombros de una niñez inconclusa... Cara sonrosada, cuerpo ilusivo, complexión más bien delgada, no muy alto, tremendo ejemplar de la región más transparente del aire... ejemplar que se vio traicionado por su mirada y la presencia patente de una pulsera del color del arco iris.

Rápida inspección visual te veo veo tu pulsera te veo a los ojos mi mirada te penetra sabes que te saben diferente te da miedo pero te gusta sigues sigues no puedes parar pero estamos fuera el concierto terminó vamos bajando tú por las escaleras yo por el elevador nos encontramos a la salida un organillero interrumpe coopere coopere para el organillero tus pasos te dejan atrás te saben te sabes distinto diferente te sabes homosexual y te gusta te gusta pero te da miedo miedo ignoras dices qué hacer dices las apariencias mi madre se huele algo pero no no puede saber nada piensa que yo salgo a reventarme con mis amigos de la secundaria la neta dices la verdad es que no los veo los sábados me la paso en Box con mi novio mi ligue bueno mi wey dices soy niño bien puede un niño bien ser gay me pregunto no sé qué pensar qué hacer qué sentir dices por qué se habrán levantado a la hora del Aleluya no entiendo quizá es sagrado para los anglicanos eran puros güeritos no se veían dices no se veían como gente de aquí cuál parte le habrá gustado al tipo de atrás ese el de los lentes sentado con la señora grande esa no lo sé al rato le llamo a mi wey a ver que hizo sin mí este día quiero coger quiero dormir quiero qué quiero no sé quisiera querer ser libre pero no quiero la verdad no qué podría pensar qué podría hacer qué podría sentir

¿Quién podrá resistir cuando Él venga? ¿Quién podrá estar firme cuando Él aparezca? Porque él es un fuego purificador

2. Línea verde del metro (me parece ocioso aprenderme los números de las líneas: conformaos con lo que hay), miércoles, 16.45 horas. Flirteo en el último vagón del metro. En la estación Coyoacán aborda el carro un hombre de unos treinta y dos años chamarra beige de cuero (¿oso potencial? ¿Thor en la cama?), pantalón de mezclilla, zapatos urbanos. Me ve, nos vemos, se acaba el código macho heterosexual contra macho heterosexual, inicia el protocolo de transmisión puto con puto, nacido diferente con nacido marica... me ve, nos vemos, intersubjetividad andando, homopolitaneidad a flor de piel. Reacciono, mi mirada es gélida, se aleja un poco, no cede, no duda en seguirme viendo, en caminar a pocos pasos uno del otro en el cambio de línea de la estación Centro Médico.

I know that my redeemer liveth, and that he shall stand at the latter day upon the earth…

3. Línea naranja del metro. Entre estaciones Tacubaya y Mixcoac. 20.20 horas. Individuo de saco y pantalón de vestir, a juego, camisa blanca, entreabierta, sin corbata, vello exhibido, posición estudiada, carne asustada y engalanada (corrupted), desdén al observar a todos mirando a nadie. Me resulta más difícil recordar su cara. Sus ojos encontraron a los míos y me hicieron recordar antiguos instintos ocultos en el ostracismo autoimpuesto y el carácter casi ermitaño (alejado, inmaculado, lleno de gracia y de paliativos para el amor que no llega) de mi vida: el conocimiento lo será todo, pero por poco y mis piernas me levantan y mi boca besa a este tipo y mis pasos lo llevan a un hotel en Mixcoac (bien pudo ser el hotel Goya) y mis manos lo acarician y mi miembro lo penetra y desgarra y mi cuerpo entero grita ansioso: “Cógeme”. Nunca antes he envidiado tanto a las polarianas: “hablando de Dios y con la boca llena”... Nunca antes había deseado tanto tirar mis deseos a la bolsa de basura orgánica (zu promovieren, im Europa zu leben, nur ein Person lieben). Reciclaos todos los días: la orgía urbana comienza de nuevo. Lástima de mil sestercios, la probabilidad está en mi contra para encontrar al susodicho una vez más...

Rejoice greatly, O daughter of Zion; shout, O daughter of Jerusalem: behold, thy King cometh unto thee: he is the righteous Saviour... and he shall speak peace unto the heathen…

4. Terrible, en tanto que no hallo la forma de obviar las distancias, acercarme y romper el hielo con la otra persona. ¿Delego mucha responsabilidad al otro? ¿La transfiero totalmente? No lo sé. No tengo referente del cual derivar alguna pauta (no option in the market pleases me: where are thou, choice, when I need thee the most?). Juan, debo tirar a la basura tu fantasma. De verdad, no sirve enamorarse tanto de una persona, si cuando crees haber dejado de amarla, aún conservas su cadáver en tu recámara.

Chicas, no se escandalicen. No tengo filia más extraña que la sensación beatífica de sentir mis manos calentarse en las bolsas de mi chamarra DKNY. No soy malo entonces... debo ser el peor. Y por favor, entiéndase que un marica no encuentra conflicto en leer en el metro “Salario, precio y ganancia” de Karl Marx para relacionarse con similar. Sépase que es igual de fácil asistir a Bellas Artes en compañía de una amiga de cuarenta y seis años. Conózcase que conocer la etimología de “pecuniario” no dificulta el entendimiento de (que no la correspondencia con) entretenimientos bugas tan nobles como la contemplación de las chicas de Maxim y la rutina de ejercicios de Men’ Health. En serio. ¿O acaso es difícil comprender por qué prefiero Bach, Björk y Sigur Rós a Jeans, la cumbia y el hip hop?

Si en Adán todos perecimos, ahora en Cristo todos resucitaremos

5. Michel Foucault y el bondage. ¿Dónde podré informarme al respecto? Aguardo las vacaciones con impaciencia mal contenida para devorar “Las palabras y las cosas” y terminar “Historia de la Sexualidad”. Si sus principales contribuciones teóricas ahondaban en el conocimiento del poder y de cómo trastoca nuestras vidas (acaso urdiéndolas en su tejido más fino), me resulta ya poco difícil aceptar el hecho de encontrarlo disfrutando del fist fucking, ora como master, ora como slave...Todo en la vida juego sexo economía religión sociedad escuela conocimiento es poder.

Tell me your own Politik, o Comfort yeh, my people

6. Placer indescriptible: Cintia cumple veinte años, vi a Gaby el día de hoy en camino a su clase de ruso, Aurelio termina su investigación sobre la literatura de la Edad Media, hay trabajo sobre China en el Dr. D...s Büro, el Javo lee a Hobbes, Diego agita las antidemocráticas aguas del drenaje del Cetto, Saramago conmueve a Sandy, M. A. B. E. es arrebatado por la voz quejumbrosa del Cigala. Qué suerte la mía: amigos interesantes en el país del no pasa nada - habrá razones para extrañar no estar aquí. Kein Heimat habe ich (glücklich).

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