IHV: in homo, veritas

croon, v.i., v.t. 1. to sing or hum in a soft, soothing voice -n. 2. the act or sound of crooning -n. 3. croon/er, e. g., Manuel aka Medea Tangerine / Medeo Mandarino / Beso insaciable en mudanza a Ceres, on "How to live as a found 21st century crooner" 4. to love an angel with silver wings like I do: a ciegas, en Braille, como quieras

19.12.04

Von dem Name (I) o "En cada hombre late la posibilidad de ser, o más exactamente, de volver a ser, otro hombre"

1. Agrego este fragmento del poema Pensamiento (?) y corolario en una noche de abril de Jaime García Térres, exhibido en Av. Universidad 3000, en el jardín que circunda a la librería UNAM...

Un mundo sin palabras

no sería mundo

ni tampoco podría ser

pensado ni pensar él mismo


El mundo, pues,

sólo se hizo mundo

con la primera voz articulada

que quiso bautizarlo

2. Los siguientes párrafos pertenecen a El pachuco y otros extremos, el primer ensayo de "El Laberinto de la Soledad", de Octavio Paz. Creo que mi voz se expresa en el primer párrafo: la diferencia y la soledad como maneras de definirnos (de definirme).


La existencia de un sentimiento de real o supuesta inferioridad frente al mundo podría explicar, parcialmente al menos, la reserva con que el mexicano se presenta ante los demás y la violencia inesperada con que las fuerzas reprimidas rompen esa máscara impasible. Pero más vasta y profunda que el sentimiento de inferioridad, yace la soledad. Es imposible identificar ambas actitudes: sentirse solo no es sentirse inferior, sino distinto. El sentimiento de soledad, por otra parte, no es una ilusión -como a veces lo es el de inferioridad- sino la expresión de un hecho real: somos, de verdad, distintos. Y de verdad, estamos solos.

No es el momento de analizar este profundo sentimiento de soledad -que se afirma y se niega, alternativamente, en la melancolía y el júbilo, en el silencio y el alarido, en el crimen gratuito y el fervor religioso-. En todos lados el hombre está solo. Pero la soledad del mexicano, bajo la gran noche de piedra de la Altiplanicie, poblada todavía de dioses insaciables, es diversa a la del norteamericano, extraviado en preceptos morales. En el Valle de México el hombre se siente suspendido entre el cielo y la tierra y oscila entre poderes y fuerzas contrarias, ojos petrificados, bocas que devoran. La realidad, esto es, el mundo que nos rodea, existe por sí misma, tiene vida propia y no ha sido inventada, como en los Estados Unidos, por el hombre. El mexicano se siente arrancado del seno de esa realidad, a un tiempo creadora y destructora, Madre y Tumba. Ha olvidado el nombre, la palabra que lo liga a todas esas fuerzas en que se manifiesta la vida. Por eso grita o calla, apuñalea o reza, se echa a dormir cien años.


¿El mexicano apuñalea o puñalea? Es pregunta...


3. Rendido tributo al teorema de Juan Gabriel (lo que se ve, no se pregunta): ¡Kadafis, Kadafis!


Che fece... il gran rifiuto (1)


Para algunos llega el día

en que declarar el gran Sí

o el gran No.

Se ve enseguida quien tiene el Sí

a punto en su interior; y diciéndolo

va de honor en honor, profundo en convicción.

Quien niega no se arrepiente. Vuelto a preguntar,

dirá otra vez que no. Pero ese no -el verdadero no-,

le arrastrará toda la vida.


(1) <>, El Infierno, III, 60, La Divina Comedia, de Dante Alighieri.

4. Ahora sí: a leer a R. H. Coase, muchachos.

5. Más fornicio y menos suplicio... ya es hora de la jodienda del trigo... disfruten sus vacaciones. Salgo de la City y regreso para Navidad. Cuídenme a Fox, que ya Marta (con acento aspirado: "sin jache") no recibe mis llamadas...


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