Febrero menos nueve días
Recorrido nocturno
Desde ayer
1) bajó mi dosis de Rivotril...
2) valoro más la poesía de Gabriel Zaíd
3) leo una tesis de posgrado de una estudiante de FLACSO sobre el país de capital con nombre de santo padre putativo
4) me excita la labor de archivo y documentación: un punto extra para formarme como historiador económico.5) admiro más a Manuel Gómez Morín. Que finisisísimo (lo cito) y fregonsisísimo (esto va por mi cuenta) señor era.
6) me di cuenta de que con una comida al día estoy más que bien...
7) tendré que moverme me myself para conseguir una pasantía la primera semana de abril. Pienso en Trápaga y en Márquez... quizá ellas tengan algún contacto interesante. ¿Galindo? Me lo encontré hoy: puede que tenga algo o alguien por allá. Por lo pronto, enviaré correos (y CVs) a las delegaciones de la GTZ, la Friedrich Ebert Stiftung y al DIE.
Chinescas tribulaciones
Hoy comí con Susana, mi querida amiga de aquel semestre de triste recuerdo en que estudié griego moderno, comida china en un restaurante cuyo nombre no recuerdo, sito a unos pasos del Vips donde mi niño y yo nos despedimos el 30 de enero...
La comida fue harto agradable. Susana y yo tenemos una empatía que, considerable diferencia de edades aparte, todavía me sorprende. Supongo que no puedo escribir todo lo que ella y yo platicamos... pero dos frases repetidas por su finado tío, Jorge Albarrán (q. e. p. d., él que pintó un San Sebastián de hermosas proporciones) merecen ser incluidas y difundidas para expresar sentimientos de sorpresa e incredulidad: "con un solo tacón y girando" y "patinando en una chichi".
Me he reído mucho escribiéndolas...
Con la consciencia de contar con una recámara en casa de mi amiga ("ante cualquier empacho de irracionalidad que tu padre pudiera tener, no dudes en llamarme") y con los regalos en la mano que su generosidad inmensa me reservó (un disco de Bach interpretado por Jacques Loussier y un libro de Arte editado por Océano que me recuerda sospechosamente a las ediciones que sobre el particular tiene Taschen), regresé a la Universidad.
En la oficina me encontré a mi niño, a la conexión T1 de la UNAM, a la esclavitud negociada, al trabajo fecundo y creador (¡bah!, será más fecundo mañana, en el Colmex), a las llamadas no contestadas (Diego no se dejó localizar, ergo, no salí con él este día), a las llamadas recibidas (Claudio, que me tranquilizó sobremanera escuchándome llorando en el teléfono; y Dussel, rechazando la invitación a participar en el proyecto Lupa Ciudadana y pidiéndome amablemente tomara nota de los horarios de las materias que habrá de impartir en el semestre que comienza el lunes).
Análisis costo-beneficio
Una idea me asalta la mente. Me gustaría mucho irme un tiempo del país. Pienso que el destino sería Estados Unidos, a alguna ciudad de importancia media (considérese Boston, Minneapolis, Houston, Seattle, who knows). Sueño con trabajar en alguna librería en el vecino país del norte. Barnes & Noble me parece una opción estupenda.
Esta idea atiende a un objetivo material de largo plazo, que me motiva a seguir estudiando y trabajar como académico. Deseo administrar mi patrimonio financiero para iniciar mi propia empresa: una cafebrería, tipo Péndulo, tipo Gandhi, tipo muchas cosas... con especificidades que la harían variar sustancialmente de los tipos ya mencionados (vamos, que en esta etapa del capitalismo, todo se reduce a diferenciar tu producto y tu oferta).
Nunca he deseado ser propietario, rico, burgués, empresario o semejante. Siempre he pensado que llevar una vida con objetivos interesantes es más importante que gozar de amplia liquidez. Y a juzgar por mi cuarto, mis hábitos de compra y mis pasatiempos, me encuentro muy a gusto (a mis anchas) entre productos derivados de la industria del papel y la tinta y de las plantaciones cafetaleras...
Ir al Norte no suena tan descabellado dentro de este orden de cosas... Coméntele mis ideas a Susana y (neurótica-obsesiva-compulsiva como uno) aprobó fervientemente la idea, por aventurada, subversiva y perversa (los últimos tres adjetivos son de mi cosecha).
La verdad es que hacerlo llenaría mi vida...
aunque sólo dé para viajar dos veces al añoaunque sólo dé para librosy un coche
¿Quién se apunta, se anima y quiere irse y venirse (sin albur, con albur, como quieras) conmigo?
Nota bene
Confieso una cosa.
Empiezo a extrañar a mi baby cada vez más.
Hoy me lo dijeron las lágrimas que surcaron mis mejillas.
Sé que está bien, que está trabajando, contento, cansado, pero entregado a lo que hace...
Dios mío, bendícelo.
Cuídalo mucho...
¿Sabes una cosa? (2)
Te amo

4 Comentarios:
Mi estimado Medea aqui un poema para que se inspire y viva mas el amor, claro, del buen General Sabines... un saludo desde tierras Jarochas
No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.
Muero de ti y de mí, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.
Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.
Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
dichosa, penetrada, y cierto, interminable.
Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.
Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte, amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
Inconsolable, a gritos,
dentro de mí, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.
ar2ro: Me quito el sombrero y hago reverencia. Gracias por el poema. ¿Ya compró la Antología editada por el aniversario del Fondo? Es estupenda. Un abrazo.
la edición es estupenda. Baby y yo la compramos el mismo día.
Amor, qué pasa con la crónica de Jiustón???
Baby: Mañana que tú no estás...
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