31.12.05
Cita con la vida
(Este post debe leerse con la compañía del vivo espejo de mis sentidos)
El viernes desperté muy temprano. En toda la noche había dormido escasas cinco horas: la interrupción del ciclo normal de sueño y vigilia fue la manera en que somaticé la ansiedad por el primer y definitorio encuentro con mi baby recién llegado de España. Era algo extraño. Todos los sentimientos maduraban y cambiaban, con todo y que mi amor y yo habíamos hablado ya dos veces por teléfono desde que pernoctaba en Anáhuac. Mi ser entero anticipaba la emoción que me embargaría al conocer, horas después, al niño-hombre que descubrió en mí lo que yo ya no creía tener. Todo resultaba increíble: el día del fin de la cuenta regresiva había llegado. A las 8 h puse fin a mis intentos por dormitar un poco más y decidí abandonar la cama, para ducharme y arreglarme en menos de una hora, preparado para enfrentar la lentitud del reloj al marcar los últimos minutos antes de nuestra cita. Con nuestro encuentro a las 11 h en el reloj floral de Parque Hundido, sito en Insurgentes Sur, culminaba la espera que consumió a dos enamorados separados por un océano y siete horas de diferencia durante casi cuarenta días.
Enamorarme de mi baby fue lo más inesperado del mundo. Los queridísimos lectores de Tópicos Típicos Utópicos e Inhomoveritas pudieron, desde finales de noviembre, dar buena cuenta de cómo comenzó todo. Mi baby y yo empezamos a visitar nuestros sitios hace menos de tres meses. Comentarios que iban y venían, que ocultaban bien lo que tanto él como yo sentimos el uno por otro: una poderosa e inexorable atracción que terminaría consumiéndonos. Un día gris de noviembre (for the first part of November was a grey one for me) descubrí por sorpresa que mi baby me había dedicado una canción sobre (te cito con licencias, precious) la incertidumbre compartida. A la distancia se que en ese momento me sentí impelido a conocer al (ahora) mi baby de una manera más profunda. Desde entonces supe que no dudaría en conocer la felicidad que la vida nos ofreció a los dos. La fotografía de la luna esperando a mi nene en enero, asomándose desde noviembre en la Cineteca, obedeció a tan poderoso y deseado impulso. Nuestros posts iban creciendo en sentimiento y dudas. Los comentarios pronto darían lugar a un cortejo vía correo electrónico, mensajero instantáneo y teléfono. Fueron esos los medios (posmodernas palomas mensajeras, inesperadas botellas de náufragos en el siglo XXI) hasta que el día de ayer fue testigo excepcional de nuestro primer día y noche juntos.
Pudo entonces más la emoción que el nerviosismo. Me fui en taxi desde Molinos y Revolución (excusa perfecta para escaparme una noche en casa: la preparación de encuestas para el Dr. Dussel en la ciudad de Querétaro) hasta el Parque Hundido. Me senté en una de las dos bancas a cada lado del reoj, presa de la ansiedad contenida, a la espera de las cosas que habrían de suceder. Entonces llegó mi baby, vestido con blazer, pantalón de vestir, camisa a rayas y zapatos cafés. Ardí en deseos de correr a su encuentro: impidiéronmelo el destino incierto de la maleta con el reproductor de discos compactos y la duda sempiterna (¿se trata de él o es otra persona?). Sus pasos no tardaron mucho en remediar la distancia entre los dos. Por primera vez sus ojos se toparon con los míos.
Mi chico me besó y abrazó con la fuerza que el destino reserva para los amantes unidos por vez primera.
Ya me tenía ganado desde el principio. Ya era suyo.
Ambos confesamos estar nerviosos. No era para menos: no cualquier día se conoce a alguien por vez primera que representa ya tanto en la vida de uno mismo. Desayunamos en el restaurante Marie Callender's. Huevos Benedictine, un jugo Pink Panther, un chocolate, dos cafés y dos vasos de agua para ingerir medicinas: mi baby llegó resfriado de España. Detallista como soy, reparé en ciertas actitudes suyas que me pudieron demasiado. Encontré a mi baby lindo, inteligente, bien parecido (guapísimo), caballeroso y sencillo. Charlamos. El tiempo pasó muy rápido.
Nuestras piernas traviesas se encontraron varias veces debajo de la mesa.
Mi baby no conocía los puentes inaugurados en la administración Peje que conectan las avenidas Las Águilas y Centenario con Santa Fe. Habíamos dispuesto visitarlos. Subimos en su camioneta por Barranca del Muerto. Platicamos como si nos conociéramos de toda la vida. Mi mano buscó a la suya, y mis dedos la recorrieron y disfrutaron lenta y hasta dolorosamente. Nos detuvimos en una plaza construida por los edificios corporativos que dan hacia la Universidad Iberoamericana. Prestamos curiosa atención a las dos o tres vacas que el delirium tremens de rumiante inspiración conocido como Cow Parade tuvo a bien disponer en aquellos lares de houstonesca arquitectura. Tomamos un café en el Starbucks Ibero (al lado del Moshi Moshi). Platicamos. Dos seres encontrados por vez primera tienen mucho que conversar. Nunca dejamos de hablar.
Toda la hermosura del silencio esperaría a la noche y a la madrugada.
Después del café bajamos por Avenida Centenario a la Cité. Nuestros planes originales (trazados desde hacía tiempo con el cuidado que dos planeadores obsesivos pueden tener) procuraban agradables mojitos en La Bodeguita de Enmedio, asumiendo para ello que la empresa siguiera con la promoción de 2 x 1 en días laborales. Comprobada la restricción de la oferta al domingo y al viernes, decidimos en cambio cruzar la Ciudad por el Distribuidor Vial San Antonio, primero, y por el segundo piso del Periférico, después, hasta San Jerónimo. Me alegró saber que acompañaba a mi baby en su primera visita a algunas de las obras de infraestructura de transporte privado más ambiciosas de los últimos años en la Ciudad de México. Después seguimos por Periférico hasta Tlalpan. El tráfico en la calzada que sigue la antigua traza tenochca entre chinampas fue sorpresivamente fluido y sin contratiempos. Con mi baby vi la Catedral como jamás la había visto: el asiento del copiloto en su camioneta permite admirar el paisaje urbano mucho mejor que la ventana del asiento trasero de los sedanes de mis padres. Fuimos al hotel Catedral. La reservación la hicimos desde que mi precious little angel estaba en Madrid. Enfrentados como estuvimos al tráfico del Centro Histórico, merced a las romerías habituales y aglomeraciones que suscitan los innumerables vendedores ambulantes en maratón Lupe-Reyes, llegamos al hotel.
Trato cortés pero distante recibimos en la recepción. El botones hizo honor a la tradicional calidez de la industria turística de Chilangolandia, disimulando muy bien sus prejuicios (¡Por Dios, no hay derecho ni decencia, dos jóvenes pernoctando juntos en una habitación con cama king size!) mientras una solícita empleada terminaba la limpieza del baño de la habitación. La mucama demoró veinte minutos en salir dejándonos a mi baby y a mí la tarea de recordar las pruebas que habíamos (exitosamente) superado para llegar a ese momento. Hasta comentamos taciturnamente el empeño que demostraron tanto el botones como la mucama para que no olvidáramos la ubicación del cobertor extra en la gaveta debajo del televisor ("Es que ha estado haciendo mucho frío, joven").
Cuando nos quedamos finalmente solos, empezó la celebración por la esperadísima reunión de nuestros corazones, de nuestras mentes, de nuestras almas, de nuestros cuerpos. Momentos de pasión trocada ternura, recuerdos que nuestras mentes jamás olvidarán, así comenzamos a administrar la cura para la soledad que nos aquejó durante más de un mes, afección paliada a duras penas por los modernos medios de comunicación sustitutivos del contacto humano (benditos, no obstante, porque fueron los únicos que permitieron que nos habláramos de amor). Nos sorprendieron y detuvieron la noche, la inusual vista de la Catedral de espaldas y las ruinas de una vecindad que adivinamos inmueble abandonado y centro de reunión junkie y la música que, zumbido entre soportable y contaminante, salía del lounge del Centro Cultural España. Las cortinas cerradas evitaron la mirada de cualquier avispado y oportunista voyeur o curioso de ocasión.
Mi baby y yo salimos a cenar entrada la noche, a las 22 h. Nos fuimos caminando a un Vips por Madero, donde comimos, él unas crepas, yo una ensalada de pescado, entre tragos de Coca Cola y café capuchino. Tras rechazar amablemente los perrunos ofrecimientos cafeínicos de cierto mesero hacia mi chico (gosh, did I feel jealous then) salimos a caminar por las calles más hermosas y mejor conservadas del Centro Histórico. Disfrutamos de un espectáculo inusual, a saber, la numerosa concurrencia presente en la Plaza de la Constitución (el Zócalo), lugar iluminado profusa y festivamente con decorados navideños. Niños y adultos contemplaban maravillados cómo escapaban hebras de algodón de azúcar que, arrebatadas por el viento, iban a dar con todo contra las torres de la cada vez más reforzada (con andamios) Catedral metropolitana. Intentamos entrar al lounge del Centro Cultural España, pero pasos antes de entrar un guardia dio con la puerta en las narices a los cada vez más nutridos grupos de chilangos dispuestos a acceder al lugar. Notamos, entre curiosos y maravillados, que la música parecía venir de una de las naves de la Catedral y que las más bien pobres esculturas de San Ignacio y de algún otro santo trasnochado parecían animarse al ritmo de los últimos beats del año.
Mi niño y yo caminamos tranquilos, despacio, disfrutando lo irrepetible del momento, saboreando a cada instante la magia de la que nos sabíamos partícipes de privilegio. Decidimos (sonrisa cómplice mediante) regresar al cuarto del hotel. Disfrutamos entonces de un reparador baño y una ducha vigorizante que duraron una o dos horas: nunca disfruté tanto de la música de Cole Porter y de los placeres mínimos de la compilación número 7 de Café del Mar (¡a mi reproductor Phillips AZ5130 gracias!) y del poder curativo de la salus per aqua en la boca y en los cuerpos de dos amantes siempre sedientos. Bañar y vestir a un hombre son placeres equiparables en todo a desvestir al ser amado. Escuchar los latidos (entre tranquilos y desenfrenados) del corazón de mi niño, sentir su cuerpo a nulos centímetros del mío, deleitarme en el placentero roce del jabón y del gel de ducha en su piel, hicieron del acto preámbulo perfecto...
Y luego empezó nuestro amoroso embate en la cama. Sentir a mi niño en mí, rodéandome, circundándome, inundándome, anulando los dos una y otra vez la distancia que se nos interpuso, aceptando ambos que los milagros existen, fue lo mejor de todo. Nunca antes disfruté tanto de la vulnerabilidad que se exhibe siempre en la intimidad con el Otro; nunca antes me sentí mejor al procurarle felicidad y comodidad a otro ser humano; nunca antes me abandoné de lleno al amor y al gozo que la vida trae consigo de tiempo en tiempo.
Give into love, or give into fear...
Abandonar los miedos y olvidarse de los cadáveres que todos tenemos en el armario de nuestro pasado es gracia divina que nunca esperé recibir.
Saber que el amor estuvo presente en todo lo que hicimos es favor humano que nunca había experimentado.
Sentir en carne viva la noche que mi baby y yo pasamos juntos es lo menos que puedo hacer para honrar la memoria del día más feliz de mi vida.
Y la noche dio paso al alba, y ya hacía rato de que el disco de Hôtel Costes había dejado de escucharse, y que la música del Centro Cultural España se había extinguido, y que las torres de la Catedral se recortaban contra el azul eléctrico del cielo de Coatlicue y Tezcatlipoca, y vimos que eran las 6.44 h de la mañana...
Dormimos hora y media. Nos abrazamos en sueños y descubrimos al despertar que estábamos los dos, juntos, con sabor a chocolate y a mandarina. Y la pareja de bienaventurados comensales repitió el banquete con el que se deleitó (hasta el empacho) la noche anterior. Y nos bañamos juntos, con Belanova de fondo musical a dos voces.
Nuestra contabilidad: diecisiete horas de pasión, éxtasis y comunión de la carne. Salimos del hotel a las 13 h, para perder cuarenta minutos en el tráfico de Donceles y calles alrededor de Palacio Nacional.
El mejor cierre de un año... y el mejor comienzo de otro.
No hay más palabras para lo indescriptible.
El amor no es asunto para científicos.
El amor no se comprueba ni se publica en journals.
Tan sólo se vive.
Tan sólo se siente.
A mi baby
Porque en tus besos descubrí que había un perdón para todos los pecados. Porque en tus brazos encontré el valor necesario para saltar al vacío. Porque en tu labios supe que a tu lado nada malo me pasaría. Porque en el agua que lavó nuestros cuerpos abandonamos todos nuestros miedos. Porque en el lecho nos arrobamos, dejamos que el mundo siguiera su curso habitual de tristeza y desesperanza y construimos un lugar más nuestro (el amor es de quien lo trabaja). Porque en tu sonrisa infinita me reconcilié con la vida. Porque en las canciones que te canté comprendí que el Destino así ha dispuesto las cosas. Porque en tu sabor supe que me reencontraba con mis aspiraciones más sublimes. Porque en tus atenciones conocí el verdadero significado de la palabra confianza. Porque en nuestra inexperiencia adiviné que somos amigos que se han encontrado para compartir la experiencia de conocer y dejarse conocer. Porque en las dudas compartidas te encontré más atractivo y humano (mi superhéroe). Porque en las horas que pasaron como minutos nos convertimos en afortunados y agradables autores y cómplices del delito de querer y ser querido. Porque lo que atestiguaron, silenciosas, las paredes de nuestra habitación fueron la dicha de dos camaradas enamorados a quienes fue dado encontrarse.
I love you.
29.12.05
Un día
28.12.05
Dos días
Ayer me lancé a provincia, a re-conocer Puebla de los Ángeles, en compañía del Sr. Diablo Enlatado. Más tarde conocí al Sr. Gansofóbico(también conocido como Sr. Pasteles, Sr. Conejo) y a su pareja, y me reencontré gustoso con Don Cobayo. Me la he pasado sen-sa-cio-nal en tan colonial ciudad, y las personas que encontré tuvieron todo que ver para regresar al DeFectuoso cansado pero muy contento. Postearé luego algunas fotos...
Hoy he ido al Ajusco con mis amigos de la prepa. Después de comer (una cuenta de $398 a más de 2,700 m sobre el nivel del mar) nos aprestamos a dar buena cuenta de las botellas de vodka que habíamos comprado. Nunca ha habido mejor manera de despedir un año que embriagarse en tierras frías (las dos veces pasadas fueron en La Marquesa) con los amigos (en cantidad, más amigas) de aquellos años de preocupaciones menores y más diversiones.
Mañana no sé que haré. Me prepararé para recibir la felicidad que ya tiene hora y lugar el viernes de esta semana. Los detalles, a dos voces entre Tópicos Típicos Utópicos e Inhomoveritas.
Un abrazo a todos.
26.12.05
3 días y medio

Cinéfilo navideño
'Twas Christmas Night. I saw two great movies. The first one was From Here to Eternity. It really was outstanding. I hadn't feel in ages that special twinkle in the stomach I feel after seeing something that has an impact on me. Some moments of the film were clearly homoerotic -well, at the end ancient army men in Greece fought (so) bravely due to the fact they slept happy and happily together. I muss recognize as well that I have a crush on Montgomery Clift's eyes.
Karen: I didn't think you were coming.
Warden: Why not? I ain't late.
Karen: No, I guess you're not. Then, I got here a little early. I must
have been over-anxious. You weren't though, were you?
Warden: I stopped along the way for a couple of drinks.
Karen: You certainly chose a lovely spot for our meeting. I've had three chances to be picked up in the last five minutes.
Warden: Well, that's par for the course around here.
Karen: Well I don't care for it. I never went in much for back-alley loving.
Warden: Take it easy.
Karen: You probably think I'm a tramp.
Warden: Now what makes you think I'd think a thing like that?
Karen: Don't try to be gallant, Sergeant. If you think this is a mistake, come right out and say so. Well, I guess it's about time for me to be getting home, isn't it? Well, isn't it?
Warden: What's the matter? What started all this anyway? Do you think I'd be here if I thought it was a mistake? Takin' a chance on twenty years in Leavenworth for makin' dates with the company commander's wife? And her actin' like, like Lady
Esther's horse? And all because I got here on time.
Karen: (encouraging) Well, on the other hand, I've got a bathing suit under my dress.
Warden: (with a broad grin) Me too.

Later on I watched It's a Wonderful Life, a movie being broadcasted on Canal 22. It lasted two hours (thanks to the "lovely" advertisings courtesy of CONACULTA, trying to get a piece of shameful glory because of its mistakes in cultural policy in the Fox administration). Even though I ended with my feet frozen, I could not help but smile after seeing the movie. It was great, simple, witty, unexpected.
George asks about her deepest wishes and then offers her a poetic, imaginative fantasy about lasso-ing the moon and bringing it down to Earth so that she can eat it - it's almost a marriage proposal:
What is it you want, Mary? What do you want? You-you want the moon? Just
say the word and I'll throw a lasso around it and pull it down. Hey, that's a pretty good idea. I'll give you the moon...Well, then you could swallow it. And it'll all dissolve, see. And the moon beams that shoot out of your fingers and your toes and the ends of your hair...Am I talking too much?
24.12.05
"sólo 12 días"
Hey baby, look what I've just found!
Definitivamente es LA canción acerca de nosotros, nuestra historia, este océano de distancia, estos días fríos y
Sin más, de mí para tí .
Línea por línea. A ciegas, en braille, como quieras...
de Luther Vandross, "When I need you":
When I need you
I just close my eyes and I'm with you
And all that I so want to give you
Is only a heartbeat away
When I need love
I hold out my hand and I touch love
I never knew there was so much love
Keeping me warm night and day
Miles and miles of empty space in between us
A telephone can't take the place of your smile
But you know I won't be traveling forever
It's cold out, but hold out
And do like I do
When I need you
I just close my eyes and I'm with you
And all that I so want to give you
Is only a heartbeat away
It's not easy when the road is your driver
But honey that's the heavy load that we bear
But you know I won't be traveling a lifetime
It's cold out, but hold out
And do like I do
When I need you
...
It's cold out, oh honey, hold out
And do like I do
Honey, when I need you
22.12.05
13 días
Me lleva...
Estoy enfermo.
Diarrea.
No tengo ganas de salir, de comer, de nada.
A tomar Kaopectate, sopa de fideo, caldo de pollo sin grasa y Maizena, pues.
20.12.05
15 días
Lista de cosas por hacer en el blog antes de Año Nuevo
- Reseñas de las visitas de Kike y Don Cobayo (y mañana, de Diablo
Enlatado) a la innoble Ciudad capital.
- Comentarios sobre "The Pillow Book", que recién vi con Carlos hoy en
casa de Cristina, su amiga puertorriqueña; "Amor líquido", que apenas
compré hoy en el FCE de Miguel Ángel de Quevedo.
- Trabajo de exportaciones de la cadena hilo textil confección otros
(HTCO) de Estados Unidos al resto del mundo, para el Dr. Enrique
Dussel Peters.
- Correos a Diego Bériot y a Kike.
- Cuenta regresiva actualizada...
19.12.05
16 días
Se acaba el año.
Mi novio se va de WLT a Madrid.
This will be a long, blue Christmas for lots of people in the Blogger world.
18.12.05
17 días
Top-Encargo
7 cosas que hacer antes de morir
- Cambiar la vida de alguien para bien (so difficult, but I do not like easy things).
- Aprender a tocar el cello (cello is so sexy. Ask Yo-yo Ma. Las suites para cello de Bach me matan).
- Ser profesor e investigador de tiempo completo en Historia Económica y Retórica de la Economía en México y en alguna economía del Atlántico Norte.
- Ver Medea con la Royal Shakespeare Company y repetir la función con la Schauspiel Hannover en compañía de Eduardo Irabien.
- Despreciar un premio Nobel en favor de amado amante sempiterno, casa victoriana con muebles de Mies van der Rohe y un labrador/cocker spaniel en la puerta (I had to say it).
- Vivir en Berlín.
- Saltar en bungee y en paracaídas, velear en el mar.
- Dejar constancia escrita de mi voluntad. Deseo 1) que mi vida no sea prolongada artificialmente y 2) que mis órganos sean donados.
7 cosas que nunca haría
- Entregarme a la sheep flock* (¡jamás!).
- Negar lo que soy o aceptar lo que no soy.
- Ser nacionalista (súper decimonónico).
- Contender por un puesto de elección popular.
- Creer en la revolución.
- Olvidar a mis padres, a mi hermana, a mi familia, a mis amigos.
- Tragarme el discurso del psicoanálisis
*la borregada...
7 cosas que me atraen de la gente
- Sinceridad
- Ambición
- Originalidad
- Compromiso
- Inteligencia
- Pasión
- Empatía
- Ojos (y anteojos, si aplica)
Recomendación literaria
“La insania es a menudo la lógica de una mente cuidadosa y sobrecargada”.
El Club Dante, Matthew Pearl
(Después de terminar la novela editada en español por Seix Barral, ardo en deseos de leer a Henry Wadsworth Longfellow, James Russell Lowell y a Oliver Wendell Holmes)
(I love New England)
Objeto del escrutinio público te vuelvas
“También están las historias de amores recientes pero que se antojan como verdaderos y que van a durar, como la historia de Eduardo Irabién (quien ha sido lector de este blog) y Manuel cuya evolución del romance fue casi pública y todos pudimos verla”.
http://www.misandanzasnotansecretas.blogspot.com/
Dos poemas de Whitman
Para sobrevivir al consumismo navideño, baratísimas y efectivas píldoras de humanidad, cortesías del buen Walt.
All is truth
O me, man of slack faith so long,
Standing aloof, denying portions so long,
Only aware to-day of compact all-diffused truth,
Discovering to-day there is no lie or form of lie, and can be
none, but grows as inevitably upon itself as the truth
does upon itself,
Or as any law of the earth or any natural production of the earth does.
(This is curious and may not be realized immediately, but it
must be realized,
I feel in myself that I represent falsehoods equally with the rest,
And that the universe does.)
Where has fail’d a perfect return in different of lies or the truth?
Is it upon the ground, or in water of fire? Or in the spirit of
man? Or in the meat and blood?
Meditating among liars and retreating sternly into myself, I
see that there are really no liars or lies after all
And that nothing fails its perfect return, and that what are
called lies are perfect returns,
And that each thing exactly represents itself and what has
preceded it.
And that the truth includes all, and is compact just as much
as space is compact,
And that there is no flaw or vacuum in the amount of the
truth—but that all is truth without exception;
And henceforth I will go celebrate any thing I see or am,
And sing and laugh and deny nothing.
Are you the new person drawn toward me?
Are you the new person drawn toward me?
To begin with take warning, I am surely far different from
what you suppose;
Do you suppose you will find in me your ideal?
Do you think it is so easy to have me become your lover?
Do you think the friendship of me would be unalloy’d
satisfaction?
Do you think I am trusty and faithful?
Do you see no further than this façade, this smooth and
tolerant manner of me?
Do you suppose yourself advancing on real ground toward a
real heroic man?
Have you no thought O dreamer that it may be all maya,
illusion?
Los Macacos, banda de bossa nova y free style jazz
Buen bossa, trago, cigarro, buenos amigos...
¿Qué más se le puede pedir a la vida?
(*Fly me to the moon *fue nuestro *one night hit *absoluto*)*
17.12.05
18 días
Raccontez-moi, SVP
Ayer, a falta de presto(a) acompañante para la comida de fin de año
del Colmex, y sin deseo de acudir a tan académico aquellarre all by
myself, fui al Museo Soumaya. Carlos, mi amigo filósofo, me había
dicho que iría a la exposición temporal "Grandes Obras Maestras"
acompañado de Cristina, una amiga de Puerto Rico.
Si bien ya había visto la exposición con Javi y con Magali, ese día
nos quedamos cortos de tiempo y no pudimos darle cumplida atención a
la última parte. Renoir, Gauguin, las vanguardias... Me quedé a ver
las diversas piezas. Siempre será loable cualquier intento por
culturizar (sic) al Valle de México, exponiéndolo con todo a grandes
piezas maestras. Sin embargo, la selección de óleos, pasteles,
esculturas y demás deja mucho que desear: dan la impresión de un
esfuerzo denodado por exhibir los dos cuadros más oscuros y sosos de
Van Gogh.
Después de dar cuenta a mi manda en Plaza Loreto (territorio Telcel),
tomé un autobús que me dejó en la glorieta de Goya, donde quedé de
verme con Carlos y su amiga. Fuimos a un restaurante en los portales
de la Universidad Panamericana (lo que ha devenido el centro del
pueblito de Mixcoac): nos la pasamos bien, platicando lindo y sabroso
sobre el estado libre asociado de Puerto Rico, las nitzcheanas
lesbianas (un grupo de adorables profesoras de la FFyL, ni tan
nitzcheanas ni tan lesbianas), justicia distributiva, Rawls y Sen, el
consumismo navideño y la explosión de crédito al consumo que vive el
país (recuerden mis palabras: la prosperidad de hoy es la crisis de
mañana).
Nos paseamos por Galerías Insurgentes (gee, no se puede ser más
wannabe, en años pasados colgaban piñatas y colación, ahora no hay más
que Santa y duendecillas de Telcel paséandose por la plaza). Luego
acompañamos a Cristina a su casa (vivirá a cuatroscientos metros
enfrente de mi unidad, sobre Periférico). He de empezar a bajar
canciones del grupo puertorriqueño Súper Aquello...
A la vuelta, mis padres guardaban un mutismo sorprendente. El
queridísimo Mr. Tipazo, Don Diablo Enlatado (amigo entrañable como
pocos), me habló para tranquilizar un poco mis nervios. Entre su
llamada y la lectura atenta de algunos poemas de Whitman y Wilde, se
hizo menos nebuloso mi estar. Continué la lectura de El Club Dante
(ejemplar graciosamente prestado por el Doctor Botey hará más de cinco
meses). Vaya que es un buen libro. Me negué a seguirlo leyendo porque
no deseaba acabarlo. Ayer avancé muchas páginas. Entre hoy y mañana lo
termino.
Agenda
Hoy, en compañía del emocionadísimo club de fans, conoceré a Don
Cobayo, importado directo desde Cholula. Mañana, a despedir a las
niñas venidas de Morelia... Pobre Javi. Lo quiero mucho, lo apoyo
porque es mi amigo. Pero él y Magali tendrán decisiones que tomar. Sé
que serán las mejores.
Confianza
Baby across the ocean:
Segunda gran prueba, superada.
18 days more.
Your Tangerine
16.12.05
19 días
¡307 entradas en este blog!
El counter que Blogger ofrece avisa que la anterior fue la entrada número 307.
Eso hace a 25 días la entrada no. 300.
Vaya. Nunca pensé que publicaría tanto. Confieso que con muchas cosas en la vida soy un inconstante. Y sin embargo... Inhomoveritas ha sobrevivido a tan innoble tendencia.
Hoy digo: pretendo seguir con este blog hasta que me interrumpa el suicidio natural y premeditado (Novo dixit, la cita con la dama vestida de negro que da besos fríos y melancólicos). Hasta mi muerte, pues.
Que Coatlicue me escuche (y me perdone).
Teléfono descompuesto o Avisar o pedir perdón: nunca más pedir permiso.
Hoy me habló mi chico desde España. Resulta que (gracias al teléfono ubicado precisamente al inicio del pasillo que conecta área pública y área privada del departamento) todos escuchan las conversaciones vía telefónica. A mis padres les pone nerviosos que yo tome el teléfono: merced al poco tiempo del que dispongo para la socialización in situ, Telmex se ha vuelto el café que debería tomar con todos mis interlocutores. En fin. Mi padre, en la computadora; mi madre, en la cocina. Uno supondría que están totalmente absortos en la realización de sus labores cotidianas. Y sin embargo, no perdieron detalle alguno de los dichos y silencios que acompañaron a tan ansiado telefonema. En fin. Escucharon el nombre de mi chico (obvio es que yo no puedo ni quiero contenerme). Escucharon que dije "Te quiero mucho". Mi padre se acercó a la mesa del teléfono tan pronto como colgué el teléfono. Necesitaba enviar un fax.
- ¿A quién le dices te quiero mucho? -me preguntó, tono sarcástico, inquisitivo e injuriante de por medio.
- A nadie -respondí, y me fui a la ventana, a ver los edificios de enfrente.
Me ardió la cara. Las mejillas (rojas de coraje) somatizaron toda la ira que cargo conmigo cada vez que despierto a la cruda y homófoba realidad heteronormante. Tener que negar lo que siento. Tener que ser otro, cuidarse las espaldas, todos los días, en la casa, en donde duermo.
("Por Ford, cuánta promiscuidad", diría algún trasnochado personaje de Houxley)
Quise gritarle que su hijo no era lo que él pensaba. Me contuve.
"No puedo hacerme esto", pensé. "Aún me falta terminar la carrera. Además, no es el momento, ni la forma para decirle algo así".
Una carrera universitaria no atenúa la homofobia de mi padre. Lo determina su infancia. Tuvo que trabajar desde pequeño para sostener a su creciente familia. Dejó de estudiar dos o tres años. Hizo la universidad viviendo lejísimos (en la salida a Pachuca), con dos trabajos a cuestas, a veces sin comida ni sueño de por medio.
No sé cómo le sentará la verdad.
No sé si quiero decirle la verdad algún día.
Por eso anhelaba (y a veces anhelo) tanto la experiencia del exilio. Por eso me sentí tan bien cuando financié autónomamente el viaje a Europa. Por eso fue liberador saber a la familia a un océano de distancia.
Por otro lado, me encanta lo subversivo de la experiencia. Es reafirmante saberse diferente, anómico y anómalo en el sistema, operar con sus reglas, desquiciarlo, reventarlo desde dentro. Camus me reprobaría, Sartre apoyaría sin remilgos moción tan revolucionaria.
Es, pues, Big Brother, de Orwell.
Sea. Conservaré mi sanidad sin que ésta tenga que ser expuesta a los ojos del mundo.
My very hidden place to be safe. Always.
Así empezó todo, ¿no?
Y sí, puede ser que el mar domine tus horas...
(En Coyoacán, en el jardín Hidalgo, donde quieras)
Help requested
Esta fue una taza de los días más ocupados del semestre.
Flavio: I ask kindly for your help...
15.12.05
20 días
Medea is back.
Cansadísimo.
El semestre ya acabó, con la gracia de Keynes y Friedman.
Tres ensayos de historia económica y uno de economía política después, aquí sigo.
Menos (de mis ya exiguas) nalgas. Más dolor de espalda. Muchísima cafeína.
Más tiempo libre. Más lecturas. Más Bach. Más Bublé.
Más caminatas por la ciudad. Más amigos.
(el mejor fin de año y el mejor principio de otro)
Navidad. Mi abuelito. Mis abuelitas. Los tíos, las tías, los primos.
Los compromisos.
Los abrazos.
Fin de año.
El mejor de los futuros próximos.
5 de enero. 16 h.
La felicidad tiene hora y fecha.
Que así sea...
Agradecimiento
A mi niño precioso. Por escribir. Por escribirme.
Por ser auténtico, por mostrarse como es.
Por descubrir en mí lo que yo ya había olvidado que era.
El que ha visto tu rostro celebra tu existencia
Te espero. Te quiero. Te adoro.
Your Tangerine
Mejor me callo
The typical American dream, o la matriz de innovaciones USA lo hace de nuevo
http://www.cnn.com/2005/TECH/space/12/15/space.tourism.ap/index.html?section=cnn_latest
Un amigo en la blogósfera
Carlos, mi filósofo favorito. Let Rawls live forever.
http://unblogmas81.blogspot.com/
(Justicia distributiva y Aristóteles para todos)
Pregunta
Fuckable, moi? ¡Por Ford!
Sunshine...
Espero todo vaya bien con tus trabajos... que acabes pronto, que descanses, que los valoren justamente.
Mañana regresa Manuel a la tecla... me gusta más este blog cuando sólo lo leo =P
Mientras, te dedico una canción, muuuy corny. De Savage Garden. Me hizo suspirar hace, qué? diez años? jooooo. Bueno, que va para tí. Mira qué bajo me haces caer (pero qué alto me haces volar).
"Truly Madly Deeply"
I'll be your dream
I'll be your wish
I'll be your fantasy
I'll be your hope
I'll be your love
Be everything that you need
I'll love you more with every breath Truly, madly, deeply do
I will be strong
I will be faithful 'cause I'm counting on
A new beginning
A reason for living
A deeper meaning, yeah
[chorus:]
I want to stand with you on a mountain
I want to bathe with you in the sea
I want to lay like this forever
Until the sky falls down on me
And when the stars are shining brightly in the velvet sky,
I'll make a wish send it to heaven
Then make you want to cry
The tears of joy for all the pleasure in the certainty
That we're surrounded by the comfort and protection of
The highest powers
In lonely hours The tears devour you
[chorus]Oh can you see it baby?
You don't have to close your eyes
'Cause it's standing rightbefore you
All that you need will surely come
14.12.05
Guest-blogger strikes again...
TOP 13 (por ser hoy martes 13) razones por las que
1.- es una de las personas más inteligentes que conozco
2.- hemos compartido coincidencias extraordinarias
3.- cuando hablamos las horas pasan como segundos
4.- tachamos días del calendario juntos
5.- le regalo. Me regala.
6.- su voz. Sus ideas. Su cuerpo. Su mente. Su esencia. Su historia.
7.- sus palabras me gustan más que las de Pellicer
8.- nuestros planes
9.- línea por línea. A ciegas. En braile, como quieras.
10.- i just admire this workaholic crooner
11.- me gusta TODO él
12.- He’s my sunshine; I’ll always love tangerines
13.- razones nos sobran, pero a la vez no han sido necesarias
13.12.05
Introducing... the boyfriend
La semana pasada Manuel cargó con el peso (más bien, el lastre) de
escribir en mi blog, así que vengo a la tecla para hacer lo mismo por él,
que está muy ocupado en sus trabajos y exámenes finales. Aprovecho también
para presentarme con ustedes: sus amigos son mis amigos
Ser un escritor invitado no es una cuestión baladí. los lectores de este
blog estarán acostumbrados a disertaciones brillantes, pero me encomiendo a
su benevolencia. Por sus comentarios y lo que Manuel me ha platicado, pienso
que son buena gente, inteligente, interesante
más importante, son sus
amigos, sus colegas tertulianos
Esta es mi página de internet favorita. Incluso antes de nuestra historia.
Coincido con la afirmación, literal como la letra misma, de muchas de las
personas que han dejado comentarios por aquí. Es un excelente blog, el mar
de interesante: sus vivencias, su devenir sentimental, sus inanes cuitas
académicas, su opinión sobre temas de amplio calado social; en fin, una
rutilante concatenación de este niño encantador, un brillante economista en
ciernes. Una persona maravillosa.
Mi propio blog tiene un par de frivolidades, algunos lugares comunes
(aunque evito los comentarios que rocen la oligofrenia ni es del tipo de
blogs donde se relatan historias de cómo echarse hombres a la conciencia),
pero no ha obstado para que nuestras respectivas publicaciones nos hayan
unido. Por un mes me he paseado buenamente por aquí. Últimamente hay mucho
escrito acerca de mí, lo cual me alegra mucho, parece que la felicidad se
pasea rauda por esta bitácora pública, diariamente actualizada.
Son todos ustedes testigos de esta historia. Lo nuestro, elemental como el
mecanismo de una sonaja, es la vez algo complicado: comenzó todo al revés.
Hemos pasado horas hablando por mensajero instantáneo, por correo (versión
postmoderna de las epístolas de amor), por teléfono
hemos superado a bien
cada etapa, pero falta la más importante.
La cuenta regresiva continúa
Ha sido un verdadero placer escribir por aquí.
Tanto, que regresaré mañana.
EI.
Mi blog: http://www.topicostipicosutopicos.blogspot.com
mensaje para el que ha visto mi rostro, ha escuchado mi voz y ocupa mi
mente: trata de no desvelarte mucho, ok? que termines pronto esos ensayos.
_________________________________________________________________
Platica con tus amigos en linea con T1msn Messenger
http://messenger.t1msn.com.mx/
12.12.05
24 días
Tonatzin en Tepeyac, o católico, apostólico y guadalupano (no) seas
Sólo mencionaré un dato demográfico, por ocioso y curioso.
Hoy se dejan caer diez millones de compatriotas en la Basílica de Guadalupe.
(el 10% de los mexicanos asentados en territorio nacional)
(no critico)
Nezahualcóyotl
Mi abuelita Toña (de cariño: siempre le he dicho así), setenta y tantos años en su cuerpo, acude al cardiólogo con cierta regularidad. Esto no ha de sorprender a nadie: es una señora de edad avanzada. Mi reciente consternación fue mayúscula cuando me contó que su galeno le prescribe la lectura de poesía náhuatl (Nada somos, de nosotros nada queda, qué será de las flores, qué será de los cantos, usw.). El especialista le niega a mi abuela la auscultación si no lee y comenta con él una dosis semanal de Nezahualcóyotl y Nezahualpilli.
No debo negar que la sensible labor del médico es encomiable. Sin embargo, no puedo evitar tampoco sentir que la lectura de poemas prehispánicos con tanta nostalgia por la vida que se va de las manos y el silencioso Mictlán por venir huele a curso preparatorio de tanatología práctica y tenochca, muy Valle de Anáhuac à la Triple Alianza...
Mi abuela me quiere mucho. Yo la quiero a ella. No puedo evitar pensar que es más bien corto el tiempo que aún tiene entre nosotros. Mi abuelita Toña, menos. Pero ella, a diferencia de mí, está lista. Recia moreliana que es, ya no tiene pendientes. No se deprime. Sigue lavando trastes, visitando (aunque cada vez menos) a sus hermanas y vecinas, queriendo a sus nietos, esperando la Navidad y el Año Nuevo, preparando toneladas de comida para la familia que tanto la echará de menos cuando ya no esté.
Oh, grandma... De tí heredé el genotipo, de tí los mechones rojos que se disimulan en mi cabellera alborotada, de tí la miopía, de tí tu ejemplo de vida. Luchaste. No te rendiste. Me quisiste.
Siempre me negaré a hablarte en pasado, abuelita Toña.
Cuando el Estado se hizo banquero: Consecuencias de la Nacionalización Bancaria en México
Es el título del libro que hoy mismo tengo que leer e integrar en mi ensayo sobre el sistema financiero mexicano. Para los interesados en el tema, es harto recomendable. Lo edita la serie de Lecturas de El Trimestre Económico del FCE.
Adenda: me choca. El termo de café ha tenido un inesperado leak y ha dado contra la portada y páginas iniciales de mi ejemplar. Se une a la larga lista de libros damnificados por mi consumo habitual de cafeína. Todos me han amenazado: organizados, los demasiados libros harán plantón frente a la cafetera.
(I love "el Fondo")
Llamada...
...bienvenida del Diablo enlatado de exportación con casa matriz en Puebla. Parece que entre nosotros habrá amistad de la buena para rato. Le deseo lo mejor con su chico. Habremos de formar grupos de terapia emocional antes de que la espera por los-galanes-que-no-tardan-en-venir nos consuma... Un abrazo.
Aviso
Este blog se viste con sus mejores galas (siéntanse maravillados con el organdí francés que adorna sus ribetes). Inhomoveritas recibe la visita de un columnista invitado de lujo. La situación me emociona en demasía: abrimos corresponsalía en España. He dicho. No publico hasta el viernes.
Baby across the ocean
Conjunto complemento, universo por conocer, niño hermoso...
A tí mi final de semestre. A tí el mejor fin de año y el estupendo principio de otro. A tí mi espera convertida en heroísmo
(I can't wait to have you in my arms)
Te quiero mucho...
11.12.05
25 días
Vitamina C
Mi baby está en línea.
Dios. Tanto que decirle. Tan poco el tiempo.
Todos los sentimientos del mundo.
Toda mi mente con él.
¡Enero, llega ya!
IOU
Tan pronto como pueda publicaré una reseña de la visita de Kike a las defeñas tierras y de la extenuante caminata de Jorgito - Prometeo, Manuel Alejandro mi tocayo - La Virgen Suicida, Kike y yo por el Cow Parade...
Ensayos de historia por hacer: 1
Terminados industria petrolera y finanzas públicas.
Es increíble lo bien que se está después de escribir sobre asuntos tan apasionantes...
10.12.05
25 días
Cinco veces el cuarto número primo.
Cinco veces cinco.
(Nuestra aritmética mejora)
Adoro a mi nene.
His sunshine
9.12.05
26 días
Bendito (?) fin de semana
Hoy por poco y me quedo sin calificación en una materia (Taller de Economía Cuantitativa V): la estupidez de un profesor adjunto me iba a costar un no aprobado. No muy alegre que digamos, reconoció su falta y sin más procedió a darme hasta el martes para entregar el trabajo final. Luego dejé a Sandy a la Biblioteca Nacional. Después de perder una hora en el sistema de transporte interno de CU (die sogennante Pumas), regresé a la Facultad. Leí mis correos y esperé a que dieran las 13 h, para averiguar el resultado del examen parcial de Economía Industrial que presenté el miércoles. Gustoso digo ahora que he terminado este curso y el de Introducción a la Econometría. Las calificaciones de ambas materias sostendrán mi promedio este semestre. Javi, Brenda y yo fuimos a comer a la cafetería de Arquitectura (verdaderamente acogedora y cogedora).
Ahora he de regresar a casa, a terminar mis consabidos y alucinados ensayos de Historia... ¿Qué haré esta noche? Habré de ir a Mamá Rumba: es el cumpleaños de una amiga de primer semestre, Gaby, pintora, pianista y comunicóloga. Es un amor. Con ella se está bien y de buenas... Haré acto de presencia y regresaré temprano: el semestre no me deja todavía disfrutar de la juerga...Kike está en México desde el miércoles. No lo he visto. Por error táctico (causado por los ambiguos mensajes SMS) me esperó una hora el miércoles en el Vips de La Victoria (el Ángel de la Independencia, pues). A esa hora yo cenaba tranquilamente chez moi: yo había entendido que el jueves nos veíamos. Pedí disculpas de la manera más atenta. Ayer fue imposible vernos. Tuve examen final con el entrañable Doctor Ibarra. Puede que conozca a Kike al rato: su alojamiento está muy cerca del Mamá Rumba de la Colonia Roma. De otro modo el café que le prometí esperará hasta el sábado. Quiere visitar el comentadísimo Cow Parade, la exposición al aire libre que ha tomado las calles de la Ciudad: Reforma, Condesa... Todo está invadido por vacas-publicidad. Nos acompañarán la pareja del año, Prometeo y La Virgen Suicida... On vera lo que resulta de juntar a los cuatro alegres compadres de Windsor. Habrá posts para rato.
Cinéfilo
Baby across the ocean:
¿Ya viste Jarhead? ¿Oliver Twist?
Sabes quién te invitará las palomitas si se estrena Brokeback Mountain estando tú en México... Hace frío. Tú eres el abrigo que mi corazón necesita...
Te quiero
Tangerine
De vaqueros enamorados
"Brokeback Mountain" promete hacerle justicia al relato corto de Annie Proulx aparecido hace ya algunos años. Publico la reseña que aparece hoy en el NYT.
December 9, 2005
MOVIE REVIEW 'BROKEBACK MOUNTAIN'
Riding the High Country, Finding and Losing Love
By STEPHEN HOLDEN
THE lonesome chill that seeps through Ang Lee's epic western, "Brokeback Mountain," is as bone deep as the movie's heartbreaking story of two cowboys who fall in love almost by accident. It is embedded in the craggy landscape where their idyll begins and ends. It creeps into the farthest corners of the wide-open spaces they share with coyotes, bears and herds of sheep and rises like a stifled cry into the big, empty sky that stretches beyond the horizon.
One night, when their campfire dies, and the biting cold drives them to huddle together in a bedroll, a sudden spark between Ennis Del Mar (Heath Ledger) and Jack Twist (Jake Gyllenhaal) flares into an undying flame.
The same mood of acute desolation permeates the spare, gnarly prose of Annie Proulx's short story, first published in The New Yorker in 1997, adapted by Larry McMurtry and Diana Ossana. Mr. McMurtry knows about loneliness. Its ache suffused his novel and his screenplay for "The Last Picture Show," made into a film 34 years ago by Peter Bogdanovich.
The sexual bouts between these two ranch hands who have never heard the term gay (in 1963, when the story begins, it was still a code word transiting into the mainstream) are described by Ms. Proulx as "quick, rough, laughing and snorting."
That's exactly how Mr. Lee films their first sexual grappling (discreetly) in the shadows of the cramped little tent. The next morning, Ennis mumbles, "I'm no queer." And Jack replies, "Me neither." Still, they do it again, and again, in the daylight as well as at night. Sometimes their pent-up passions explode in ferocious roughhouse that is indistinguishable from fighting.
This moving and majestic film would be a landmark if only because it is the first Hollywood movie to unmask the homoerotic strain in American culture that Leslie Fiedler discerned in his notorious 1948 Partisan Review essay, "Come Back to the Raft Ag'in, Huck Honey." Fiedler characterized the bond between Huckleberry Finn and Jim, a runaway slave, as an unconscious romantic attachment shared by two males of different races as they flee the more constraining and civilizing domain of women. He went on to identify that bond as a recurrent theme in American literature.
In popular culture, Fiedler's Freudianism certainly could be applied to the Lone Ranger and Tonto. Minus the ethnic division, it might also be widened to include a long line of westerns and buddy movies, from "Red River" to "Midnight Cowboy" to "Butch Cassidy and the Sundance Kid": the pure male bonding that dare not explore its shadow side.
Ennis and Jack's 20-year romance begins when they are hired in the summer of 1963 by Joe Aguirre (Randy Quaid), a hard-boiled rancher, to work as sheepherders on Brokeback Mountain in the Wyoming high country. (The movie was filmed in Alberta, in the Canadian Rockies.) Subsisting mostly on canned beans and whiskey, the two cowboys develop a boozy friendship by the campfire.
So taciturn and bottled up that he swallows his syllables as he pulls words out of his mouth in gruff, reluctant grunts, Ennis tells Jack of being raised by a brother and sister after his parents died in a car crash; Jack, brought up in the rodeo, is more talkative and recalls his lifelong alienation from his father, a bull rider.
When signs of an early blizzard cut short their summer employment, Ennis and Jack go their separate ways; Ennis's farewell is a simple "See you around." Both, though, are torn up. Ennis marries his girlfriend, Alma (Michelle Williams), and they have two daughters. Jack meets and marries Lureen (Anne Hathaway), a Texan rodeo queen, with whom he has a son, and joins her father's farm-equipment business.
Four years pass before Jack, who is living in Texas, sends a general-delivery postcard to Ennis, who has settled in Wyoming, saying he will be in the area and would like to visit. The instant they set eyes on each other, their suspended passion erupts into a spontaneous clinch. Alma sees it all, and her face, from that moment on, remains frozen in misery. The reunited lovers rush to a motel.
So begins a sporadic and tormented affair in which the two meet once or twice a year for fishing trips on which no fish are caught. Jack urges that they forsake their marriages and set up a ranch together. But Ennis, haunted by a childhood memory of his father taking him to see the mutilated body of a rancher, tortured and beaten to death with a tire iron for living with another man, is immobilized by fear and shame.
Both Mr. Ledger and Mr. Gyllenhaal make this anguished love story physically palpable. Mr. Ledger magically and mysteriously disappears beneath the skin of his lean, sinewy character. It is a great screen performance, as good as the best of Marlon Brando and Sean Penn. The pain and disappointment felt by Jack, who is softer, more self-aware and self-accepting, continually registers in Mr. Gyllenhaal's sad, expectant silver-dollar eyes.
The second half of the movie opens up Ms. Proulx's story to follow both men's slowly crumbling marriages. For years, Alma chokes on her pain until one day, after she and Ennis have divorced, it rises up as if she were strangling on her own bile. As Jack, desperately frustrated, has clandestine encounters with other men, Ms. Hathaway's Lureen slowly calcifies into a clenched robotic shell of her peppery younger self.
"Brokeback Mountain" is not quite the period piece that some would like to imagine. America's squeaky closet doors may have swung open far enough for a gay rodeo circuit to flourish. But let's not kid ourselves. In large segments of American society, especially in sports and the military, those doors remain sealed. The murder of Matthew Shepard, after all, took place in "Brokeback" territory. Another recent film, "Jarhead" (in which Mr. Gyllenhaal plays a marine), suggests how any kind of male behavior perceived as soft and feminine within certain closed male environments triggers abuse and violence and how that repression of sexual energy is directly channeled into warfare.
Yet "Brokeback Mountain" is ultimately not about sex (there is very little of it in the film) but about love: love stumbled into, love thwarted, love held sorrowfully in the heart.
Or, as Ms. Proulx writes, "What Jack remembered and craved in a way he could neither help nor understand was the time that distant summer on Brokeback when Ennis had come up behind him and pulled him close, the silent embrace satisfying some shared and sexless hunger."
One tender moment's reprieve from loneliness can illuminate a life.
"Brokeback Mountain" is rated R. It has mild violence and sexual situations.
Brokeback Mountain
Opens today in New York, Los Angeles and San Francisco.
Directed by Ang Lee; written by Larry McMurtry and Diana Ossana, based on the short story by Annie Proulx; director of photography, Rodrigo Prieto; edited by Geraldine Peroni and Dylan Tichenor; music by Gustavo Santaolalla; production designer, Judy Becker; produced by Ms. Ossana and James Schamus; released by Focus Features. Running time: 134 minutes.
WITH: Heath Ledger (Ennis Del Mar), Jake Gyllenhaal (Jack Twist), Linda Cardellini (Cassie), Anna Faris (Lashawn Malone), Anne Hathaway (Lureen Newsome), Michelle Williams (Alma), Randy Quaid (Joe Aguirre) and Kate Mara (Alma Jr.).
8.12.05
27 días
7.12.05
28 días
CENTRO DE ESTUDIOS DEMOGRÁFICOS, URBANOS Y AMBIENTALES
y los estudiantes de la Maestría en Demografía
Invitan a la sesión de cine-debate del
CICLO:
"VIOLENCIA: LA PANDEMIA DE NUESTROS DÍAS"
En esta ocasión se proyectará la película
La virgen de los sicarios
(Director Barbet Schroeder, 2000
Colombia, España y Francia)
Jueves 8 de diciembre de 2005
16:00 horas
Camino al Ajusco No. 20
Col. Pedregal de Sta. Teresa
México, D. F.
But I haven't met you yet
So special
But it hasn't happened yet
You are gorgeous
But I haven't met you yet
I remember
But it hasn't happened yet
And if you believe in dreams
Or what is more important
That a dream can come true
I, I will meet you
I was peaking
But it hasn't happened yet
I haven't been given
My best souvenir
I miss you
But I haven't met you yet
I know your habits
But wouldn't recognize you yet
And if you believe in dreams
Or what is more important
That a dream can come true
I miss you
I'm so impatient
I can't stand the wait
When will I get my cuddle?
Who are you?
I know by now that you'll arrive
By the time I stop waiting
I miss you
6.12.05
29 días
NELAMANGALA, India - Hot water: 10 rupees. Cold water: 8 rupees. Toilet: 5 rupees.
Sex: no price specified on the bathhouse wall, but, as the condom painted there suggests, safe.
Sangeetha Hamam, a bathhouse, sits on the national highway near this gritty truck stop about nine miles north of Bangalore. Its mistress is Ranjeetha, a 28-year-old eunuch who lives as a woman. Her lipstick and black dress provide a touch of glamour in the small dark shack.
Her clients are not only truckers, but also Bangalore college students and other city residents. They know to look for sex at highway establishments geared toward truckers. Her customers - as many as 100 on Sundays for her and five other eunuchs - come for a "massage" and the anal sex that follows, but also for the anonymity the location confers.
Ranjeetha knows men will pay more for unprotected sex, but she calculates that the extra money is not worth the risk to her livelihood and life. She knows they can go elsewhere; there are some 45 bathhouses doubling as brothels near this truck stop. She also knows several eunuchs who have died of AIDS.
5.12.05
30 días
4.12.05
31 días
Hoy veré a mi querido amigo Aurelio en Coyoacán, pasadas las 16.30 h. Lo noté nervioso cuando hablamos ayer por teléfono. Tomaremos café: espero nuestra plática se transforme en un mínimo paz para su poco sosegada vida, máxime si consideramos que estas dos semanas son crìticas y definen el 60% de la evaluación de todos los cursos...
Estoy más que contento: Paola, la adjunta del Dr. Ibarra, ha dicho que podré entregar mis reseñas hasta el próximo fin de semana. Como sea, eso no disminuye en nada la carga de trabajo, y quizá hasta empeora la situación: no puedo confiarme, tengo que acabar primero lo rezagado y luego darle forma a los últimos trabajos por ser evaluados...
Hoy hace calor: el sol alumbra, no hay viento, el cielo está despejado, mi chamarra verde abrigadora sale sobrando. Anáhuac se sabe culpable y totalmente pagano: ningún chilango promedio habrá de pensar más que en preposadas, fiestas de fin de año y el Santa Clós de las latas de Coca-Cola en el muy estresante puente Guadalupe-Reyes 2005-2006.
Dear BATO: hoy el sol me contó que cumplió mi encargo. ¿Sabes que en la esquina de Revolución, Patriotismo y Río Mixcoac hay un enorme espectacular que invita a tomar mojitos a La Bodeguita de En Medio? La Ciudad se engalana para tí... Te quiero... Pásatela bien en París... disfrútalo... lo tienes más que merecido... regresa... y regresa pronto... A España, y luego a mis brazos... Te quiero mucho.
3.12.05
So truly happy




















